Dificultades para motivarse a usted mismo : Dificultades para motivarse a usted mismo Por más motivaciones que tenga para convertir su empresa en un éxito, no siempre sentirá esa oleada de entusiasmo al despertarse en la mañana. Como no tiene un jefe que le grite si llega tarde, no recibe un cheque quincenal que le puedan retener si no acude a la oficina y, desde luego, no lo pueden despedir, en un día malo no existirá ese factor de temor que lo motive a seguir adelante. Todos sentimos pereza de vez en cuando, pero los dueños de negocios pueden poner en peligro sus empresas si permiten que la flojera les tome ventaja.
Las siguientes son algunas maneras de no dejarse vencer por la pereza:
Slide 2 : Cumpla una rutina estricta, de modo que todos los días se despierte, trabaje, coma, haga ejercicio y duerma más o menos a la misma hora. Si no cumple con sus horarios un día, propóngase reanudar la rutina al día siguiente.
Si le cuesta trabajo comenzar el día, programe reuniones y llamadas telefónicas temprano en la mañana. Esto lo obligará a moverse.
Llene su agenda de citas. Eso eliminará la necesidad de encontrar una motivación para trabajar.
Siempre que sea posible, haga lo que tenga que hacer sin dilatación. Postergar el trabajo siempre dificulta la motivación.
Aproveche los momentos en que se sienta lleno de energía para no tener que obligarse a trabajar cuando realmente necesite un descanso.
Invente su propio sistema de recompensas, como pagarse únicamente cuando realice ciertas actividades, contratar ayuda si completa una propuesta o permitirse volver a casa o salir temprano del trabajo si termina a tiempo sus labores.
Pida a otras personas que trabajen con usted que “sean su jefe” temporalmente, para que lo presionen en caso de necesidad.
Slide 3 : Así mismo, debe recordarse con frecuencia cuál es su misión o su propósito. Puede ser dinero, pero esperemos que sea algo más que eso. Cuando yo siento que estoy haciendo un esfuerzo exagerado y que me cuesta mucho trabajar, leo mi correo electrónico. No le presto atención a las facturas. Busco las cartas de maestros, abuelos y otros empresarios independientes jóvenes que nos escriben con frecuencia para agradecernos por el trabajo que hacemos. Luego las pego en las paredes (ya que prácticamente no se ven por las cartas), para que mi personal y yo siempre recordemos por qué tenemos que trabajar tan arduamente. Con sólo leer la nota de una niña de 13 años que describe su idea para un negocio me siento animada durante días enteros. Sea cual fuere su pasión, mantenga recuerdos de ella por todas partes. Si nada de esto funciona y aún no logra encontrar algo que lo motive, probablemente deba pensar en otro oficio.
Éstas son, entonces, las “grandes” desventajas. Cuando se miran con una cara positiva, en realidad no son tan terribles. Mantenga esto en mente cuando afronte problemas con su nueva empresa. El hecho de conocer de antemano los escollos más comunes deberá servir para animarlo.