Leyes de Januca

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Recopilación por Isaac Chocron info@isaacchocron.es Página 1 הכונח Januca יוליעל המשנ ורכזלו לש םולש הנולו ז ןורקוש " ל Para la elevación del Alma de Chalom & Luna Chocron Ya llegó Januca y en el ser judío penetran las energías de Iluminación y Milagro emanadas desde la festividad. Al prender las 36 velas de Januca por un periodo de 8 días, en cada hogar judío experimentamos una sensación muy especial, el encendido de la luz y llama interior. Podemos sentarnos horas a contemplar embelesados la llama de Januca. Es luminosa, cálida, apacible, delicada pero sobre todo es espiritual, aunque no sepamos de qué modo lo es. Una gota amarilla de luz enlazada con rojo, un brillo blanco por los bordes, y un azul en su centro. Pero en verdad, no vemos todos estos colores hasta tanto no nos ponemos a detallarlos: la llama en si es un todo perfecto integrado, que emana calma, tranquilidad y paz. La llama esta conformada por un conjunto de fuerzas que empujan en direcciones opuestas así como el alma judía que es también una colisión de fuerzas divergentes y anhelos contrarios. “El alma del hombre es la vela de D-os” (Proverbios 20:2)” Janucá es un proceso de transformación espiritual con el que, a través del encendido acumulativo de las velas, treinta y seis en total, se revela la luz de la creación. El Talmud explica que esa luz iluminó a Adam y Eva durante 36 horas: desde el viernes en la tarde hasta final del sábado, tiempo en el cual Adam pudo visualizar el mundo de un extremo a otro. Durante ese lapso, la luz primordial, es decir la sabiduría intrínseca del propósito de la creación y la verdad, estuvo a disposición del ser humano. Sin embargo, esa luz fue escondida con el propósito de que fuera la propia Creación la que tuviera que develarla por medio de sus acciones, y a la vez se manifestara la superación de la oscuridad por el esfuerzo humano. Esa intensa luz se ocultó del universo para revelarse en un tiempo aún por venir. Desde entonces añoramos esa luz, la buscamos y perseguimos a través de la plegaria, el estudio y la meditación. No obstante en nuestros momentos más oscuros podemos acceder a esa memoria nacida en esas treinta y seis horas en las que la humanidad como un todo, vivió imbuida de esa luz. Recopilación por Isaac Chocron info@isaacchocron.es Página 2 El Midrash se pregunta dónde se encuentra oculta esa luz y a la vez responde “en la Tora”. A través de su resplandor podemos experimentar la sabiduría, el propósito y el objetivo de la creación. Durante los ochos días de Januca y con nuestra acción nuestro mundo dispone de la luminosidad de esa luz gloriosa. ¿ Qué es januca? Durante el período del Segundo Templo de Ierushalaim, las autoridades del Imperio Griego impusieron leyes sobre el pueblo de Israel, e intentaron, a través de ellas, apartarlo del cumplimiento de las Mitzvot, (leyes) de la Torá. Así también, prohibieron el estudio de la Torá y sus preceptos. Luego, usurparon el Gran Templo, impurificándolo con ídolos. El pueblo hebreo atravesó momentos de gran sufrimiento hasta que D´s se apiadó de ellos y, a través de los Jashmonaim (Macabeos), salvó al pueblo de las manos de los griegos. Luego de la victoria, los hebreos ingresaron al Gran Templo y quisieron encender la Menorá (candelabro de siete (7) brazos), pero encontraron un solo recipiente de aceite de oliva puro para tan sólo un (1) día. No obstante, este aceite duró milagrosamente ocho (8) días, tiempo suficiente para preparar nuevo aceite. El día en que fue encontrado el recipiente fue el 25 de Kislev. Por tal motivo, los Jajamim (Sabios) de aquella época establecieron que, durante ocho (8) días -a partir del 25 de Kislev-se enciendan luminarias cada noche y sean días de alabanza a D´s y júbilo, a fin de difundir este milagro. A estos días se los denomina Januka. Quien son los MACABEOS: Un pequeño grupo de hombres valientes, encabezado por Matityáhu (Matatías) un viejo “cohén” (sacerdote) del poblado de Modiín, con sus cinco hijos y otros guerreros que se les unieron, huyeron a las montañas e iniciaron una rebelión. Tras la súbita muerte de Matityáhu, su hijo Yehudá se puso al frente del grupo al que llamó Macabim, palabra formada por la sigla de la frase “Mi Camója Baelím Adonai” (Quién entre los poderosos como Tú, oh Adonai –Exodo 15-11-). Otra interpretación de ese nombre está en su derivación de la palabra hebrea “Makévet” (martillo) debido a la extraordinaria fuerza que poseía Yehudá. Recopilación por Isaac Chocron info@isaacchocron.es Página 3 A pesar de la abrumadora desigualdad entre los contrincantes, los Macabéos, que resultaron ser valientes y astutos guerreros, consiguieron expulsar a los sirios de la Tierra de Israel. El día 25 de Kislev del año 165 A. C., exactamente tres años desde la profanación del Templo, la Menorá volvió a brillar con la Luz Sagrada. VICTORIA. La palabra Janucá significa Consagración o Inauguración. También se presta a ser separada en “Janú (reposaron) Caf Hei”, n numerología 20+5)” que traduce “Reposaron el 25”. Yehudá Hamacabí decretó en ese momento que se asignaran ocho días de regocijo, haciendo así reposición al festejo de ocho días de duración de Sukot que, por motivo de estar en guerra, él y sus compañeros no habían podido conmemorar. MILAGRO. El encendido de las ocho velas celebra el hecho de que al llegar los Macabeos, al disponerse a reencender el Fuego Eterno de la Menorá después de purificar el Templo, encontraron sólo un pequeño cántaro que contenía aceite puro, sellado con el sello sacerdotal. Normalmente esa cantidad de aceite bastaba para alimentar la Menorá un día. Ocurrió entonces un milagro, el cual fue que el aceite ardió ininterrumpidamente ocho días, plazo suficiente para proveer de más aceite sagrado. JANUKIYÁ. En Janucá utilizamos un candelabro que tiene ocho velas, todas al mismo nivel horizontal, y una novena a la que se llama “Shamash” (utilitario). Se acostumbra ir encendiendo las velas en orden ascendente, el primer día una, el segundo dos, etc. Todos los miembros de la familia están en la obligación de participar en el encendido de las velas, que se hace al anochecer. –El viernes deben ser encendidas antes de las velas de Shabat. Recopilación por Isaac Chocron info@isaacchocron.es Página 4 SIGNIFICADO. Desde la perspectiva de hoy, ésta fiesta conmemora la primera batalla por la libertad religiosa en la historia de la Humanidad. La esencia de la fiesta está en la dedicación de la energía humana a una causa, la de la libertad, aún en las condiciones más insuperables de tiranía. El objetivo de los Macabeos no era imponer el poder de la espada sino el de defender el principio de la soberanía de Dios ante la opresión. Toda la filosofía y la espiritualidad del Judaísmo está representada en el tono que le damos a la fiesta, cual es el de relievar el milagro del aceite y nó la proeza miltar. Pero el significado de éste triunfo Judío sobre el Helenismo va mucho más allá. Puede decirse que la gesta Macabéa rescató de la extinción el concepto del Monoteísmo, contra el cual la habían emprendido los opresores griegos, con la entusiasta colaboración de una parte importante del Pueblo de Judá. Sólo la derrota militar de los griegos detuvo la Helenización total y prácticamente permitió el resurgir del moribundo Judaísmo y la soberanía nacional. INSPIRACIÓN. Aun cuando Theodor Herzel, el padre del Sionísmo, era un Judío totalmente secular, escribió estas palabras en su profético libro(1896) “El Estado Judío”: -Allí, creo yo, resurgirá una maravillosa generación de Judíos; los Macabéos renacerán! Viviremos por fin como hombres libres en nuestra propia Tierra. El Mundo entero será libre gracias a nuestra libertad, y todo lo que logremos allí para nuestro bienestar contribuirá poderosamente al bien de toda la Humanidad.-LA MUJER EN JANUCA. Como ninguna otra religión, el Judaísmo exalta a la mujer. Janucá nos recuerda una heroína, una mártir y una revolucionaria. La heroína es Yehudit, quien valientemente decapitó al cruel general Sirio (Holofernes), logrando una importante victoria sobre los griegos; su hazaña está documentada en el libro que lleva su nombre en los extra-biblicos (Apócripha). La martir es Hanná y sus siete hijos. Su martirio aparece en Macabeos II, cap. 7. Cuenta cómo siete hermanos, hijos de Hanná, fueron apresados por Antíoco y ordenados a probar su lealtad al rey consumiendo carne de cerdo. Uno a uno se negaron a hacerlo y fueron ejecutados después de someterlos a horribles torturas; el rey le propuso a la madre que al menos salvara la vida del menor, mas ella también rehusó y ella y su pequeño también perecieron. La historia de Hanna y sus siete hijos, sobre la localización de la cual existen dos versiones (pudo haber ocurrido en Jerusalem o en Antioquia), fue considerada de tal relevancia como ejemplo de devoción a Dios y resistencia a la idolatría, que durante las etapas incipientes del cristianismo, durante los siglos V y VI, formaba parte de sus enseñanzas y los siete hijos obtuvieron categoría de santos y mártires. Recopilación por Isaac Chocron info@isaacchocron.es Página 5 El pueblo Judío conmemora a Hanná, aun cuando hay controversia sobre la identidad de los personajes del relato, pues en el Libro IV de los Macabéos (Apócrifo), aparece la misma historia, pero es Elexazar, uno de los cinco Macabeos, quien es el padre de los siete jóvenes torturados. La revolucionaria es la otra Hanná, nada menos que la hermana de los Macabeos, quien al verse en peligro de ser violada por los militares griegos inspiró a sus hermanos a rebelarse contra su yugo. COSTUMBRES. Como toda fiesta Judía, Janucá también es rica en tradiciones y manjares que la caracterizan. He aquí algunas de las costumbres y sus orígenes o significados. Janukiyá. El encendido de la Janukiyá es el evento familiar central de Janucá. En algunas comunidades se acostumbra que cada miembro de la familia encienda una. Una parte importante de la Mitzvá de la Janukiyá reside en el concepto “Pirsúma Denísa” (divulgación del milagro). Por ello la Janukiyá se suele poner cerca de la ventana que da a la calle para que los transeúntes la puedan ver; es por esto mismo por lo que se encienden grandes Janukiyót en lugares públicos. Trompo. En Janucá jugamos con un trompo de cuatro caras, “sevivón” en cada una de las cuales está la primera letra de la frase “Nes Gadol Hayá Sham” (Gran Milagro Ocurrió Allí). La numerología de las cuatro letras es 358, igual a la de la palabra “Mashíaj” (Mesías). Sufganiót. Son los doughnuts esponjosos y rellenos de mermelada. Deben ser fritos en aceite, pues es a través del uso libre de aceite que nos regocijamos con el milagro del cántaro Kasher cuyo aceite duró ardiendo ocho días. Latkes. Son esas tortillas de papa, de nuevo, fritas en aceite. La papa en la látkes reemplazó hace unos cien años a las tajaditas fritas de queso; el queso, y en general el consúmo de lácteos en Janucá, simboliza la treta que según la historia utilizó Yehudit para adormecer a Holofernes y así poder matarlo. Recopilación por Isaac Chocron info@isaacchocron.es Página 6 Blintzes de queso dulces. Representan el mismo simbolismo, el del triunfo de Yehudit sobre el malvado enemigo. Moneditas a los niños. Es costumbre regalar a los niños dinero, pero precisamente monedas; esto nos recuerda que, tras su victoria, los Macabéos acuñaron sus propias monedas, de las que aún hoy existen numerosos ejemplares. Las populares moneditas de chocolate que se consiguen hoy en todo el mundo tuvieron su origen en Europa, donde las inventó un chocolatero Judío para poder cumplir con esa costumbre (Januca Guelt) también en Shabat, cuando no se debe manipular dinero. Prudencia en el encendido de las velas Se debe poner mucha atención en la Mitzvá del encendido de las velas de Januka, ya que es un precepto muy apreciado. Nuestros Sabios dijeron: "Quien cumple esta Mitzvá como es debido, será merecedor de hijos Talmidé Jajamim (Talmud Shabat 23ª), como está escrito (Mishlé 6, 23): "Porque la vela es la Mitzvá y la Torá es la luz". 3. Incluso una persona de bajos recursos debe emplearse, pedir un préstamo ó vender sus pertenencias para poder encender como mínimo una (1) vela en cada noche. Asimismo, los encargados de la Tzedaká (caridad) deben procurar que las personas necesitadas tengan aceite para encender las velas de Januka. Cuántas velas se encienden ¿Cuántas velas se deben encender? La obligación es una (1) vela por hogar por noche, siendo una familia numerosa ó no. Sin embargo, el pueblo de Israel acostumbra embellecer esta Mitzvá, agregando cada noche una (1) vela. De esta manera, la primera (1º) noche se enciende una (1) vela; la segunda (2º), dos (2); la tercera (3º), tres (3) y así sucesivamente hasta encender ocho (8) velas la última noche. Recopilación por Isaac Chocron info@isaacchocron.es Página 7 La costumbre Sefardí, basada en el Shulján Aruj, es que un (1) miembro de la familia encienda en la casa y toda la familia se una con él. Los Ashkenazim, por su parte, acostumbran a que cada hijo varón encienda por separado. (Estos temas son explicados con más detalle en el capítulo siguiente). 5. Aquél que no pudo encender las velas en alguna noche, no puede agregar otra/s vela/s la noche siguiente por aquéllas que no encendió. Debe encender sólo las que corresponda esa noche. 6. Aquella persona que no tenga la posibilidad de comprar aceite para todas las noches de Januka (y tan sólo tenga para una (1) sola), que encienda una (1) vela la primer (1º) noche y no fraccione el aceite para encender los demás días, ya que sino no le quedará suficiente cantidad como para que dure a lo sumo media hora después de la salida de las estrellas y no podrá cumplir con la Mitzvá ninguna noche. 7. Aquél que posee aceite para encender ocho (8) velas, que encienda una (1) vela por noche para así cumplir con la Mitzvá, ya que la Halajá sólo exige una (1) vela cada noche. 8. Quien en la octava (8º) noche tiene aceite para encender más de una (1) vela pero no ocho (8), que en la primera (1º) mecha coloque aceite suficiente para media (1/2) hora y el resto lo fraccione en siete (7) velas, aunque no puedan arder media (1/2) hora, ya que la primera (1º) vela es la esencia de la Mitzvá, las demás sólo la embellecen. Recopilación por Isaac Chocron info@isaacchocron.es Página 8 Los que deben encender las velas de Januca y los huéspedes Las mujeres y el encendido de la Janukiá 1. Las mujeres tal como los hombres, están obligadas a encender las velas de Januca, pues ellas también formaron parte del milagro. Por esta razón, si un hombre no puede encender las velas de Januca en su hogar, puede delegarle esta obligación a su mujer; de esta manera aunque no se encuentre en su casa en el momento del encendido, cumple con la Mitzvá. Por otra parte, si el hombre sabe que llegará tarde a su casa, es preferible que encienda su mujer en su lugar en el horario más adecuado -apenas salen las estrellas, a que encienda tarde por la noche. Es menester aclarar que, si la mujer enciende en lugar de su marido, él no necesita encender en el lugar donde se encuentre, ya que la Mitzvá de Januca es "Ner Ish Ubetó" -una vela por hogar-, y en su hogar está encendida la vela de Januca. Pero según la costumbre Ashkenazí que cada uno de los integrantes de la familia prende una (1) vela, si el hombre se encuentra en un lugar que puede prender las velas de Januca, es preferible que lo haga sin mencionar la Berajá y que trate de escuharla de otra persona. Ya que su esposa enciende en su casa, el hombre no debe mencionarla. 2. Si la mujer enciende las velas de Januca, en lugar de su esposo, por ejemplo cuando él se encuentra fuera del hogar, recita la Berajá igual que el hombre, "Leadlik Ner Januca" y no la cambia por "Al Adlakat Ner Januca". 3. La obligación de la mujer de encender las velas de Januca es solamente cuando ella vive sola ó el marido no se encuentra en la casa, pero si el marido es el que enciende, la mujer al igual que las hijas, no tienen ninguna obligación de encender. Incluso en el caso de los Ashkenazim en donde todos los miembros de la casa encienden su propia Janukiá, la mujer no enciende por sí misma, a menos que no se encuentre su esposo ó sus hijos varones en la casa en el horario del encendido. Recopilación por Isaac Chocron info@isaacchocron.es Página 9 Los hijos 4. La costumbre de los Sefaradim es que el dueño de casa enciende la Janukiá; y al hacerlo, toda la familia cumple con la Mitzvá, inclusive si no se encuentran en el lugar del encendido. Por tal razón los jóvenes estudiantes en Yeshivot, aunque duerman en la Yeshivá no están obligados a encender las velas de Januca en sus cuartos y tampoco asociarse con otro joven que sí enciende (según la costumbre Ashkenasí) ya que cumple con la Mitzvá cuando encienden en su casa. Así como también los soldados que duermen en bases militares no encienden. La costumbre Ashkenasí es que los hijos varones, incluso si dependen (económicamente) de sus padres, también enciendan por su parte en la casa con Berajá , y más aún estando en otro sitio. 5. De acuerdo a la costumbre Ashkenazí, en donde cada hijo varón enciende su propia Janukiá; los alumnos de una Yeshivá en la cual el salón comedor y las habitaciones se encuentran en el mismo edificio, deben encender en el lugar donde mayor afluencia de gente haya, como ser la entrada del edificio, la entrada del salón comedor ó en las puertas de sus habitaciones, para que la difusión del milagro sea mayor. En caso de que las habitaciones y el salón comedor se encuentren en distintos edificios ó si el alumno duerme en su casa y come en la Yeshivá, hay quienes encienden en el lugar donde comen y hay otros que encienden en el lugar donde duermen. 6. Los alumnos Sefaradím que desean encender en la Yeshivá pueden hacerlo, pero sin Berajá por cuanto que podría ser una Berajá en vano, ya que en sus casas, sus familias encendieron las velas de Januca, eximiéndolos así de su obligación. 7. Según la costumbre Sefaradí que prende una (1) sola persona por cada casa, los hijos jóvenes que se encuentran estudiando en una Yeshivá en otro país, no necesitan encender las velas de Januca a pesar que sus padres enciendan en distinto momento por la diferencia horaria. No obstante es conveniente que enciendan sin Berajá . 8. Todo lo citado con anterioridad, aludiendo a alumnos ó soldados que no necesitan encender (de acuerdo a la costumbre Sefaradí), fue mencionado siempre y cuando sea dependiente (económicamente) de sus padres, y que en su casa enciendan las velas de Januca; pero en caso de ser independiente ó que en su casa no enciendan las velas de Januca, está obligado a encender. Recopilación por Isaac Chocron info@isaacchocron.es Página 10 De todos modos, si viven en la Yeshivá, ya que allí se encienden las velas de Januca, lo correcto es que escuchen la bendición de tal encendido, y enciendan las velas sin Berajá , ó que se asocien compartiendo el gasto del aceite, las petilot, etc. con su compañero Ashkenazí, pero no les es permitido recitarla ellos mismos. El huésped 9. Aquel que emprende un viaje en los días de Januca y se hospeda en la casa de un amigo ó en un hotel, y su esposa enciende las velas de Januca en su casa, no es necesario que él las encienda también, como ya se explicó en el Halajá 1. Si desea igualmente prender las velas en el lugar en el que se encuentra y no eximirse de su obligación con el encendido de las velas de su casa, de acuerdo a la costumbre Sefaradí, ya que el precepto de las velas de Januca consta de un candelabro por hogar, se exime con el de su hogar, y por ende podría encender sus velas de Januca en el lugar en que se encuentra solamente sin Berajá y sabiendo que cumplió con la Mitzvá mediante el encendido de las velas por su esposa. Incluso de acuerdo a la costumbre de los Ashkenazim, ya que cada uno de los hijos enciende su propia Janukiá, lo correcto es que encienda las velas en el lugar donde se encuentra, sin Berajá . De todos modos, aquellos Ashkenazim que acostumbran a bendecir en el lugar donde se encuentran y no eximirse con la Berajá de sus esposas, su conducta tiene base en la Halajá. 10. Un huésped (que en su casa no encienden las velas de Januca, porque no tiene esposa ni hijos ó que su esposa e hijos se encuentran con él fuera de la casa, ó no depende económicamente de sus padres) debe asociarse con su anfitrión, dándole a éste una cantidad mínima de dinero (shave perutá) para que le adquiera una parte del aceite y de las mechas y de este modo cumple con la Mitzvá en el momento que el anfitrión enciende las velas de Januca. 11. En el caso que el huésped no abone su estadía y la comida, incluso si abona pero no en forma detallada, hay algunos Jajamim que opinan que no necesita asociarse con su anfitrión y otros opinan que de todos modos debe asociarse con él. Recopilación por Isaac Chocron info@isaacchocron.es Página 11 Así también una pareja que se encuentra en la casa de sus padres en forma totalmente gratuita ó un Jatán en la casa de sus suegros, no necesita asociarse con ellos y se exime con el encendido de las velas de Januca del dueño de la casa. Pero es preferible de todas formas que el anfitrión les adquiera parte del aceite y de las mechas. 12. Si el huésped desea encender solo y no eximirse con el encendido de las velas del anfitrión; si él se rige según la costumbre Ashkenasí, puede encender solo, incluso con Berajá . Pero si él sigue la costumbre Sefaradí, y abona por su estadía, deberá pensar en no incluirse en el encendido de velas del dueño de casa y puede encender solo y bendecir. Si no abona su estadía, mejor que no encienda, pero si desea hacerlo de todos modos, que lo haga sin Berajá . 13. En caso que el anfitrión se lo pidiera, el huésped puede encender y bendecir en su lugar. 14. Si uno se hospeda en un hotel (y no encienden por él en su casa), debe encender la Janukiá en su habitación con Berajá . 15. El que se hospeda en la casa de un amigo ó en un hotel, si la primera (1º) noche de Januca encendió la mujer en lugar del marido; a pesar que vuelva a su casa dentro de los días de Januca y él encienda, no debe recitar la Berajá de "Shehejeianu" ya que su mujer la recitó la primera (1º) noche. 16. Un huésped que se asocia con el anfitrión en el costo del aceite y las mechas, eximiéndose de este modo del precepto no enciende las velas de Januca aparte; pero si tiene su propio cuarto, deberá encenderlas en la puerta del mismo para que los que pasen por allí y no enciendan velas de Januca, puedan observarlas. De todos modos, en nuestro tiempo, en que se acostumbra a encender las velas de Januca en el interior de las casas, no se encienden las velas en la entrada de la casa que da al exterior. Por ende, de acuerdo a la costumbre Sefaradí, en donde no enciende cada miembro de la casa por separado, incluso aquel huésped que tiene su propio cuarto se exime con el encendido de velas de su anfitrión al asociarse con él. De acuerdo a la costumbre Ashkenazí, en donde todos los hijos varones de la casa encienden por separado, aquel huésped que quiera encenderlas en la puerta de su cuarto, puede hacerlo, y hay quienes dicen que así es preferible (e incluso que no tenga su propio cuarto, según la costumbre Ashkenazí tiene permitido encender su propia Janukiá, como se explicó en la Halajá 12). Recopilación por Isaac Chocron info@isaacchocron.es Página 12 Los que comparten una casa 17. Dos (2) personas que viven en una misma casa y comparten todos los gastos, deben asociarse en el encendido de las velas de Januca. La primera (1º) noche enciende uno (1) con Berajá y la segunda (2º) el otro. Si no comparten los gastos, cada uno debe encender por sí solo, incluso si son parientes. Los exentos de la Mitzvá 18. Un sordo-mudo, un deficiente mental ó un menor de trece (13) años, están exentos de la Mitzvá del encendido de las velas de Januca. Esto será en el caso que alguno de ellos haya encendido las velas en lugar de otra persona en que sí recae la obligación, este último no cumplió con la Mitzvá, ya que uno que no está obligado, no puede hacerlo en lugar de otro que sí lo está. Pero un sordo que sí puede hablar, sí está obligado y puede encender en lugar de otro. 19. A pesar que los niños menores de trece (13) años están exentos de cumplir con la Mitzvá de encender las velas de Januca, es muy bueno, educarlos desde chicos a que lo hagan, y darles para encender algunas de las velas que se agregan para embellecer la Mitzvá (hidur). Entonces el mayor enciende la primera (1º) vela de cada noche y luego le puede conceder el resto del encendido a un menor. Pero en caso de que el menor aún no comprenda el significado de los preceptos, que sólo encienda el Shamash (vela adicional). Según los Ashkenasim, que acostumbran a que cada hijo varón de la casa encienda su propio candelabro, alcanza con que el menor encienda una (1) sola vela cada noche por sí solo, y no hace falta que agregue las velas adicionales. El carenciado 20. Incluso un carenciado que se sustenta por medio de Tzedaká (caridad), debe pedir ó empeñar una prenda para comprar aceite suficiente para por lo mínimo encender una (1) vela por noche (se explicó esta Halajá en el capítulo 1, Halajá 3; y respecto a quien no tiene dinero suficiente para adquirir velas para todos los días, ver en el capítulo 1, Halajot 6-12). Recopilación por Isaac Chocron info@isaacchocron.es Página 13 El ciego 21. Un ciego está obligado a encender las velas de Januca, no obstante, si está casado, es preferible que encienda su mujer y ella misma bendiga. En caso de no estarlo, que encienda con ayuda de otra persona. Con respecto a la Berajá , hay algunos Jajamim que dicen que no bendiga; y la costumbre en Jerusalem es que un ciego bendice sobre sus velas de Januca. El deudo 22. También está obligada a encender la persona que está de duelo, incluso dentro de los siete (7) días (shivá), y debe recitar la Berajá de "Shehejeianu" la primera (1º) noche. Pero que no encienda, esta persona, en la Sinagoga las velas de la primera (1º) noche, incluso luego de los siete (7) días de fallecimiento, si es que aún se encuentra dentro del primer (1º) año de duelo por sus padres ó dentro de los treinta (30) días por otros parientes cercanos, debido a la bendición de "Shehejeianu" (como se explicará al final del capítulo 7). 23. Si todavía no fue enterrado el fallecido, los familiares de luto (onen) están absueltos de la Mitzvá, como de todas las Mitzvot. En caso que sólo el padre esté de luto (onen), algún otro miembro de su familia debe encender las velas recitando la Berajá , y si todos están de luto (onen), otra persona debe encender en la casa de la familia sin Berajá . El converso 24. Un converso está obligado a encender las velas de Januca, pudiendo recitar también la segunda (2º) Berajá , "Sheasa Nissim Laabotenu" (quien hizo milagros a nuestros padres), ya que al convertirse al judaísmo es hijo y discípulo de Abraham Abinu Z"L, y todos los milagros que presenció el pueblo de Israel, es como si hubiesen sido para él también. No obstante si desea bendecir "Sheasa Nissim LeIsrael" (Quien hizo milagros a Israel), le es permitido. Recopilación por Isaac Chocron info@isaacchocron.es Página 14 Donde se colocan las velas de Januca Las velas de Januka en la puerta de casa 1. Preferentemente, se debe colocar el candelabro (Janukiá) cercano al marco izquierdo de la puerta de entrada a la casa, del lado exterior, pues de esta forma se difunde más el milagro. También de esta forma cada persona que ingrese y egrese de la casa, se encontrará rodeado de Mitzvot: las velas de Januka del lado izquierdo y la Mezuzá del derecho y en especial cuando viste el Talit Katán como pide la Halajá. Y si ubicó la Janukiá del lado derecho, también cumplió con la Mitzvá. En caso de no haber Mezuzá en el marco (en el caso que alguna puerta esté exenta de Mezuzá ó que se quitó la Mezuzá para revisarla), se colocan las velas del lado derecho. 2. Cuando hay un jardín ó patio delante de la casa se debe colocar el candelabro en la entrada del jardín ó del patio, ya que así será mayor la difusión del milagro. De esta forma más individuos podrán observar las velas. Aquel que vive en un departamento debe colocar las velas en la ventana que da hacia la calle. No obstante, si no posee una ventana que da a la calle, ó es un departamento ubicado a una altura mayor a los diez (10) metros sobre la calle, coloca las velas al lado de la puerta de entrada de su departamento. Sin embargo, hay quienes acostumbran colocarla en la entrada del edificio y no del departamento, ó cerca de la ventana. 3. Si sabe que encendiendo las velas en la puerta de su casa del lado exterior, éstas se apagarían por causa del viento, puede encenderlas dentro de su casa. Aquel que coloca las velas dentro de una caja de vidrio para poder ubicarlas fuera de la casa, debe cuidarse que al encenderlas el viento no pueda apagarlas, ya que si se apagaran en el momento de encenderlas no cumple con la Mitzvá (ya que en el momento de encenderlas no pueden estar cubiertas con una caja de vidrio). Recopilación por Isaac Chocron info@isaacchocron.es Página 15 4. Aquel que acostumbra a encender dentro de su casa aunque tenga la posibilidad de encenderlas afuera, su conducta tiene base en la Halajá. En las últimas generaciones hay quienes acostumbraron a prender las velas de Januka dentro de la casa y no del lado de afuera y así es la costumbre de la mayoría de las comunidades Sefaradím. Esta conducta tiene base en la Halajá, más cuando se trata de un sitio donde se puedan apagar las velas ó que las puedan robar. Y si la casa tiene una ventana que dé a la calle, es bueno prenderla cerca de la ventana. Ubicación de las velas de Januka 5. Es preferible colocar las velas por encima de tres (3) Tefajim (veinticuatro centímetros (24cm.) , hasta diez (10) Tefajim (ochenta centímetros (80cm.) del piso de la casa. Aquel que colocó las velas por debajo ó por encima de estas medidas también cumplió con la Mitzvá. Si la ventana del departamento se encuentra a más de ochenta centímetros (80cm.) de altura del piso, se pueden poner las velas allí. 6. Aquel que colocó la Janukiá por encima de los veinte (20) Amot (nueve metros con sesenta centímetros (9,60m.) no cumplió con la Mitzvá y debe encender por segunda (2º) vez ubicándola en el lugar correcto pero sin repetir la Berajá. 7. Aquel que vive en un piso alto, a pesar de estar ubicado a más de veinte (20) Amot de altura sobre la calle, no es necesario que encienda las velas de Januka en un piso más abajo, sino que las encienda en su casa. Y de todos modos, que no las encienda cerca de la ventana que da a la calle, por cuanto que igualmente los que transitan por la calle no alcanzan a verla, sino que lo haga cerca de la puerta de su casa del lado interior. Recopilación por Isaac Chocron info@isaacchocron.es Página 16 Una casa con dos (2) puertas 8. Una casa ó un departamento que tiene dos (2) entradas en distintas direcciones se encienden las velas de Januka en ambas puertas, para que nadie sospeche que no encendió las velas de Januka , no obstante sólo bendice una (1) sola vez. Pero si las dos (2) entradas tienen la misma dirección, no es necesario encender en ambas entradas. En nuestros tiempos, en que se acostumbra a encender la Janukiá dentro de las casas (ver Halajá 4) y por ende aquellos que transitan por la vía pública no la ven, no es necesario encender en ambas puertas que tienen distinta orientación. Encender las velas en el lugar que permanecerán 9. En el mismo lugar donde se colocan las velas de Januka , se deben encender, y no encenderlas dentro de la casa y luego ponerlas fuera. Quien encendió las velas y luego las colocó en otro lugar, debe apagarlas y volver a encenderlas sin recitar las Berajot. Por eso, si el dueño de la casa está enfermo, y no puede levantarse de la cama, no deben traer las velas para que las encienda y luego colocarlas en otro lado, sino que nombre a otro hijo de la casa para que bendiga y encienda las velas en su lugar, cumpliendo de esté modo con el precepto. Recopilación por Isaac Chocron info@isaacchocron.es Página 17 Horario de encendido de las velas de Januca 1. El horario de encender las velas de Januca comienza en el momento de las salidas de las estrellas (aproximadamente un cuarto (1/4) de hora luego de la puesta del sol). Hay comunidades Ashkenasim que acostumbran a encender las velas de Januca en el momento que comienza el horario de la puesta del sol, al comenzar Bein Hashemashot. Víspera de Shabat 2. En la víspera de Shabat, se encienden las velas de Januca antes del horario de la puesta del sol, siendo éste el único día que se puede adelantar el encendido de las mismas. (Y la costumbre es encender las velas de Januca, en vísperas de Shabat, veinte (20) minutos antes de la puesta del sol y poner aceite suficiente para que permanezcan encendidas hasta la media (1/2) hora posterior a la salida de las estrellas). Aquel que sabe que durante el horario del encendido de las velas estará ocupado, en un momento de aprieto y teme no poder encenderlas en toda la noche, puede hacerlo antes del horario habitual, luego de Plag Haminjá (uno y un quinto en horas proporcionales, previo al anochecer. Consulte a su Rabino) pero no recita ninguna bendición. Y de todos modos, en estos casos es preferible que si hay alguien que las encienda por él en el momento indicado, que lo haga en su lugar. 4. Una persona que encendió las velas luego de Plag Haminja, debe encenderlas nuevamente en el horario correcto (con la salida de las estrellas, ó con la puesta del sol según algunos Ashkenazim), sin recitar las bendiciones. Pero si encendió antes de Plag Haminjá, enciende nuevamente en el momento correcto, recitando las bendiciones. Momento del encendido de las velas 5. El mejor horario para encender las velas de Januca es desde la salida de las estrellas hasta media (1/2) hora después. Si no las encendió en este momento, puede encenderlas en el transcurso de toda la noche hasta que amanezca, lo correcto es que las encienda en presencia de algunos de sus familiares para que haya difusión del milagro, y si las enciende solo no recita ninguna bendición. Sin embargo, quien desea bendecir, puede hacerlo ya que existe una opinión que lo permite (lo mismo se aplica a quien vive solo y enciende las velas tarde). Recopilación por Isaac Chocron info@isaacchocron.es Página 18 6. Aquel que no pudo encender las velas en toda la noche y amaneció, es mejor que encienda hasta que comience el horario de la salida del sol, pero sin recitar ninguna bendición. Si comenzó el horario de la salida del sol, ya no enciende durante el día, y a la noche continúa encendiendo normalmente sin agregar ninguna vela ya que no podrá compensar su falta. 7. Quien sabe que no podrá estar en su hogar en el momento del horario de la salida de las estrellas, ó sea el horario preferible para encender las velas de Januca, es mejor que encienda su mujer u otro familiar en el horario correcto, y de esta manera él cumple su obligación. Esto es preferible a que él encienda tarde por la noche. 8. Las clases fijas de Torá que se dictan en las Sinagogas entre el rezo de Minjá y Arvit ó luego de Arvit, no deben ser anuladas con el objetivo que los concurrentes puedan encender las velas en el horario más correcto, en caso de no poder ser adelantadas ó atrasadas. Y lo correcto es que, luego de haber dictado aquellos cursos, se le haga recordar a la Congregación el encendido de las velas de Januca. El encendido de las velas y la Tefilá de Arvit 9. Si debe recitar la oración de la noche (Arvit), y también encender las velas, primero (1º) reza, y luego enciende las velas, ya que nuestros Sabios dijeron que lo más frecuente se debe hacer antes y el rezo de Arvit es más habitual que el encendido de las velas de Januca (y la costumbre Sefaradí en Israel, es rezar Arvit ni bien se pone el sol, cuando aún no es el horario para encender las velas de Januca, y luego encenderlas). Si teme que al rezar pasará más de media (1/2) hora después de la salida de las estrellas, puede encender y luego rezar. De acuerdo a la costumbre de algunos Ashkenazim que encienden las velas de Januca enseguida de la puesta del sol, encienden antes del rezo de Arvit (y si rezan Arvit cuando aún es de día, pueden encender las velas de Januca luego). Y según la costumbre de aquellos Ashkenazim que así como rezan Arvit luego de la salida de las estrellas encienden las velas de Januca, hay algunos que anticipan Arvit al encendido y otros al revés. Recopilación por Isaac Chocron info@isaacchocron.es Página 19 Aceites y mechas para el encendido de las velas de Januca Aceites aptos para el encendido de la Janukiá 1. Está permitido encender las velas de Januca con toda clase de aceites, no obstante es mejor encender con aceite de oliva, ya que la Menorá (candelabro de siete brazos que se utilizaba en el Gran Templo de Jerusalem y en el cual ocurrió el milagro de Januca) se encendía con aceite de oliva. Las velas de cera ó parafina también son aptas para encender las velas de Januca, pero son preferibles los aceites aunque no sean de oliva por cuanto que el milagro de Januca ocurrió por medio del aceite. 2. Aquel que tiene aceite de oliva suficiente sólo para encender una (1) vela por noche, debe encender la primera (1º) vela de cada noche con aceite de oliva, y las restantes con otro aceite. Si sólo posee aceite de oliva y velas de cera, y no puede conseguir aceite de cualquier tipo, puede encender la primera (1º) vela con aceite de oliva y las sobrantes con las velas de cera. Es preferible encender todas las velas correspondientes a cada noche con velas de cera ó parafina, a encender una (1) sola vela por noche con aceite de oliva. 3. Aquella persona que preparó velas de cera para encender las velas de Januca, y luego se le presenta la posibilidad de poder encender con aceite, debe sustituir las velas de cera por el aceite. Pero si ya comenzó a recitar las bendiciones anteriores al encendido, no debe cambiar las velas por el aceite. Mechas aptas para el encendido de la Janukiá 4. Todas las mechas son aptas para encender las velas de Januca, de todos modos, es mejor utilizar mechas confeccionadas con hilo de algodón ó de lino. Luces eléctricas 5. Las lámparas eléctricas ó a gas, no son aptas para cumplir con el precepto del encendido de las velas de Januca. En caso de que una persona sólo tenga luces eléctricas ó a gas, debe encenderlas como velas de Januca pero sin recitar ninguna bendición. Si luego se le presenta la oportunidad de encender con aceite ó velas, debe encender nuevamente recitando las bendiciones correspondientes. Recopilación por Isaac Chocron info@isaacchocron.es Página 20 Januca en Shabat 6. En la noche de Januca que coincide con la noche de Shabat, también está permitido encender las velas de Januca con todas las clases de aceites y mechas, incluso con aquellas que está prohibido encender las velas de Shabat (citadas en la Mishná de Shabat, capítulo 2, y en Rambam, capítulo 5 de Hiljot Shabat, y en el Tur y Shuljan Aruj). El motivo para tal permisión es que ya que no se puede tener provecho de las velas de Januca y si se apagan no es necesario volver a prenderlas ya que cumplió con la Mitzvá, no hay temor de que las vuelva a prender. Pero las velas de Shabat de las que puede aprovechar su luz, si ve que están por apagarse, puede llegar a evitarlo, y así estaría profanando el Shabat. 7. Cabe aclarar, que si puso una cantidad de aceite que duraría más de media (1/2) hora después de la salida de las estrellas, debe encender las velas de Januca con mechas y aceites permitidos en vísperas de Shabat, ya que pasada media (1/2) hora del momento que salen las estrellas, está permitido tener provecho de las velas y podría llegar a acomodar el aceite ó la mecha para que alumbre mejor (profanando de esta manera el Shabat). Calidad del aceite 8. No está permitido encender las velas de Januca con un aceite que esté en mal estado siendo no apto para el consumo. Pero aquel aceite que tiene sabor amargo (y por su amargura no es apto para la ingestión) está permitido, como el caso de las velas de cera. Aceites no aptos 9. Aquel aceite extraído de Orla (los frutos que da el árbol los tres (3) primeros años son denominados Orla y está prohibido tener cualquier provecho de los mismos) no es apto para encender las velas. Así como tampoco aquel aceite hecho de mezcla de carne con leche, por ejemplo manteca que fue cocinada con grasa animal, está prohibido. 10. Es preferible privarse de encender las velas de Januca con un aceite hecho con mezcla de algún ingrediente prohibido, como grasas de cerdo ó de animales que no se los mató como indica la Ley judía. Pero aquella persona que no está segura si está compuesto con algún ingrediente prohibido, puede utilizarlo. Recopilación por Isaac Chocron info@isaacchocron.es Página 21 11. Es mejor no encender las velas con aceite fabricado de Shebiit (todos los frutos que florecen en el séptimo (7º) año en la tierra de Israel). Si el dueño de la tierra donde florecieron los frutos es un gentil, aquel aceite está permitido. 12. Es preferible no encender las velas de Januca con un aceite que es Tebel (productos a los cuales no se les ha deducido el diezmo), pero si de todos modos encendió con este tipo de aceite, cumplió con el precepto y no debe volver a encenderlas. 13. No está permitido encender las velas de Januca con aceite robado. 14. Aquella persona que colocó aceite debajo de la cama y durmió sobre ella a la noche, el aceite sigue siendo apto para encender las velas de Januca (mas no para el consumo a menos que haya gran necesidad). 15. Está prohibido encender las velas de Januca con aquel aceite que se utiliza para idolatría. ¿Recipientes ó candelabros? 16. Se debe procurar utilizar un candelabro bonito e importante honrando la Mitzvá. Nuestros Sabios enumeraron quince (15) materiales en orden de preferencia: 1º -Oro -2º -Plata -3º -Bronce dorado -4º -Bronce rojizo -5º -Hierro -6º -Estaño -7º -Plomo -8º -Vidrio -9º -Madera -10º -Hueso -11º -Cerámica bañada -12º -Cerámica nueva -13º -Cáscara de Granada -14º -Cáscara de Nuez India -15º -Cáscara de Árbol -Recopilación por Isaac Chocron info@isaacchocron.es Página 22 17. Un recipiente de barro que no está bañado se puede utilizar para encender en él una (1) sola vez, ya que luego del primer (1º) encendido se pone viejo. Pero si sólo tiene este recipiente, puede volver a usarlo emblanqueciéndolo todas las noches al fuego. Un recipiente de barro bañado, de metal ó vidrio puede volver a usarse en el resto de las noches, ya que no se pone viejo al encender las velas en él. 18. No se encienden las velas en un candelabro que esté en mal estado (roto). El candelabro debe mantenerse por sí mismo y no con la ayuda de otro objeto ó de la pared. Cambiar las mechas 19. No hay obligación de sustituir las mechas todas las noches, sino que, se pueden utilizar las mechas en las siguientes noches hasta que se consuman por completo. Hay quienes acostumbran a cambiarlas todas las noches en recuerdo del candelabro (Menorá) que se encendía en el Gran Templo de Ierushalaim, el cual todas las noches se encendía con mechas nuevas. La forma del recipiente 20. Un recipiente que tiene dos (2) bocas, sirve para encender dos (2) velas. Por lo tanto, en la segunda (2º) noche enciende en este objeto y se considera que encendió dos (2) velas, como corresponde a la noche. Y de acuerdo a la costumbre Ashkenazí, en donde cada hijo varón de la casa enciende su propio candelabro, incluso en la primera (1º) noche que enciendan entre dos (2) sobre este candelabro de dos (2) bocas, prendiendo una (1) vela cada uno. (De todos modos, en nuestro tiempo en que se acostumbra agregar una (1) vela cada noche que no enciendan dos (2) personas en la primera (1º) noche sobre un candelabro de dos (2) bocas, porque los que lo vean pensarán que una persona encendió dos (2) velas y que por ende se encuentran en la segunda (2º) noche de Januca, y no se sabrá que en realidad es la primera (1º) noche. (De todos modos, en una Janukiá que tiene ocho (8) brazos y cada una de las dos (2) personas enciende en el brazo opuesto respecto al otro, es permitido ya que no dará lugar a dudas de que una persona sola encendió dos (2) velas, ya que en tal caso las hubiese encendido una (1) al lado de la otra). Recopilación por Isaac Chocron info@isaacchocron.es Página 23 Asimismo, dos (2) personas que tienen un patio en común, pero viven en dos (2) departamentos separados, ó viven en un (1) sólo departamento pero son independientes económicamente (y por ende cada uno debe encender su propia Janukiá), tienen permitido encender las velas de Januca en un candelabro de dos (2) bocas, cada uno su propia vela. Separación de las mechas 21. Si colocó varias mechas en un recipiente, y antes de encenderlas la separó con un objeto, son consideradas cada una como una (1) vela por sí misma. Pero si no las separó antes de haberlas encendido, no son consideradas ni siquiera una (1) sola vela, sino como una antorcha que no sirve para cumplir con el precepto del encendido de las velas de Januca. En este caso debe apagarlas, separar las mechas con un objeto, y luego volver a encenderlas sin bendecir. 22. Aquel que colocó varias mechas en un mismo recipiente, previo al encendido debe separarlas con un objeto, si es que estaban distanciadas unas de las otras en menos de un centímetro y medio (1,5 cm.), pero si la distancia entre ellas era de un centímetro y medio (1,5 cm.) ó mayor, cumple con la Mitzvá. Y de todos modos, hay quienes argumentan que incluso que estén separadas con la distancia correspondiente, igualmente, debe separarlas con un objeto previo al encendido, y esto es preferible. La forma del candelabro 23. Un candelabro de forma circular, que sus brazos están distanciados un centímetro y medio (1,5 cm.) ó más, sirve para encender en él las velas de Januca. De todos modos, es mejor encender en un candelabro recto (en el que igualmente cada vela debe estar separada de la otra en un centímetro y medio (1,5 cm.) ó más, sino se considera como una antorcha). Asimismo, deben estar colocadas a la misma altura (no una más alta y otra más baja), a menos que sólo disponga de aceite para la primera (1º) vela de cada noche y el resto sean velas de cera ó parafina y tal vez no queden a la misma altura que la de aceite. 24. Si luego de encender las velas sobra aceite, se puede agregar más para encender las velas de la noche siguiente. Después de la octava (8º) noche, el aceite que sobra y las mechas utilizadas deben quemarse, ya que los mismos se emplearon para una Mitzvá (precepto) y ahora no pueden ser utilizadas para otro fin. Esto corresponde en el caso que las velas se apagaron antes de la media (1/2) hora posterior al encendido, pero si las velas ardieron más de media (1/2) hora, el aceite puede ser aprovechado para cualquier uso y no es necesario que sea utilizado para la noche entrante, ni tampoco quemado. Hay quienes dicen que si colocó aceite sin calcular la cantidad, y Recopilación por Isaac Chocron info@isaacchocron.es Página 24 no aclaró que lo que sobrara no era destinado para la Mitzvá, incluso que haya puesto más aceite de lo debido, no se puede tener provecho de lo que sobra y debe ser quemado. Por ende lo correcto es que aclare de antemano que el aceite que utiliza para el precepto es simplemente el suficiente para que las velas ardan durante media hora, así podrá tener provecho del aceite restante. 25. El aceite que sobra en la botella, incluso que se haya comprado especialmente para Januca, puede ser utilizado para el uso que uno desee. De este modo, también si uno colocó aceite para las velas en un candelabro y no las encendió allí, puede utilizar el aceite para lo que desee ya que el aceite que prohibieron los Jajamim es el que se utilizó para cumplir la Mitzvá y sobró luego de apagarse las mechas antes de concluir la Mitzvá. 26. El aceite que sobra después de la octava (8º) noche se quema y no se puede dejar para el año entrante, por ser que puede llegar a utilizarlo en el transcurso del año, e incluso que sea un aceite no comestible, por cuanto que puede ser utilizado para encender, debe quemarlo como fue explicado. 27. En el caso de que se hubiese mezclado aceite que sobró de Januca con aceite común, si el aceite permitido es sesenta (60) veces más que el aceite prohibido, la mezcla es permitida, pero de no ser así, queda prohibida. Pero si es menor la relación, puede agregar aceite para que haya sesenta (60) veces más de aceite permitido y de esta manera podrá utilizarlo. Lo permitido y prohibido antes del encendido de las velas. 1. Está prohibido comer más de cincuenta y seis (56) gramos (Cabetzá) de pan, tortas u otros alimentos provenientes de los cinco (5) cereales, media (1/2) hora antes de comenzar el horario del encendido de las velas de Januca. Y es bueno que esta conducta la adopten todos los integrantes de la familia, aunque sea una familia Sefaradí que enciende la vela únicamente el dueño de casa. Pero otras comidas como pescados, carnes, verduras, frutas, etc., se pueden comer en el momento y la cantidad deseada. Así también está permitido beber cualquier bebida que no contenga alcohol, té ó café, no obstante es apreciado quien no come ni bebe nada antes de encender las velas de Januca. 2. Está prohibido dormir, siquiera un poco, ó comenzar un trabajo media (1/2) hora antes del horario del encendido de las velas. Luego de encender las velas está permitido trabajar; las mujeres acostumbran a abstenerse de trabajar media (1/2) hora luego del encendido de las velas. Recopilación por Isaac Chocron info@isaacchocron.es Página 25 3. Está prohibido estudiar Torá desde el momento que comenzó el horario de encender las velas. Antes de este horario, incluso dentro de la media (1/2) hora anterior, está permitido. Cursos fijos que se dictan en Templos ó Yeshivot por la noche luego del rezo de Arvit se pueden dictar normalmente ya que tememos que la gente no regrese a estudiar después de encender las velas. Luego de finalizado el curso, que enciendan las velas de Januca en sus casas. 4. Los Sabios establecieron estas prohibiciones simplemente, porque la persona se puede olvidar de encender las velas por estar ocupado en comer ó trabajar. Por eso, si uno le solicita a su compañero que le recuerde encender las velas, puede comer incluso cincuenta y seis (56) gramos de pan ó de derivados de los cinco (5) cereales, ó trabajar dentro de la media (1/2) hora anterior al horario del encendido. Sin embargo, al llegar el horario de encender las velas debe encenderlas rápidamente y no anteponer ninguna otra ocupación. 5. Si ya comenzó a comer ó realizar alguna labor dentro de la media (1/2) hora anterior del horario del encendido, al llegar el horario debe interrumpir y encender las velas. También quien comenzó alguna labor antes de la media (1/2) hora, es conveniente que interrumpa y encienda las velas a pesar que no es obligatorio, en este caso. Las Berajot previas al encendido 6. Antes de encender las velas la primera (1º) noche de Januca se recitan tres (3) bendiciones: La primera es: "Lehadlik Ner Januca". (Y los Ashkenazim dicen "Ner Shel Januca"). Luego se bendice: "Sheasa Nissim Laabotenu Baiamim Aem Bazeman Aze". Y la última bendición es: "Shehejeianu Vekiemanu Veiguianu Lazman Aze". Debe bendecir previo al encendido de las velas, ya que sobre todos los preceptos se bendice previo a realizarlos, y no debe comenzar a encenderlas sin previamente haber concluido con el recitado de las bendiciones correspondientes. Recopilación por Isaac Chocron info@isaacchocron.es Página 26 7. En caso de que en la primera (1º) noche se haya olvidado de bendecir previo al encendido de las velas y se percató de su error luego que prendió la vela aunque sea antes de encender el Shamosh (vela adicional), sólo recita las dos (2) últimas bendiciones ("Sheasa" y "Shehejeianu"), por cuanto que la primera (1º) bendición era por el encendido y ya las encendió previo a recitarla. Si notó su error luego de media (1/2) hora de haber encendido las velas, no recita ninguna Berajá y la Berajá de "Shehejeianu" la recita la noche siguiente. 8. Aquel que se olvidó de bendecir en alguna otra noche en la cual se encienden más de una (1) vela, si aún no concluyó de encender todas las velas, puede recitar todas las Berajot incluso la primer (1º) bendición ("Lehadlik"); pero si terminó de encender todas las velas, aunque quede por encender el Shamosh (vela adicional), sólo recita la segunda (2º) bendición ("Sheasá Nissim") en el caso de que todavía no haya pasado media (1/2) hora del primer (1º) encendido. Luego de este lapso no recita ninguna bendición, esa noche. 9. Aquel que se equivocó y encendió una (1) vela menos a lo que correspondía esa noche, por ejemplo en la quinta (5º) noche que se encienden cinco (5) velas, sólo encendió cuatro (4) y luego se percató de su error, debe agregar la vela faltante sin recitar ninguna bendición. Lo mismo se aplica en el caso de que al encender las velas sólo tenía cuatro (4) velas y luego consiguió otra (y así en el resto de las noches). Aunque haya conversado antes de prender la vela que falta. 10. Quien no recitó en la primera (1º) noche la tercera (3º) bendición de "Shehejeianu", puede hacerlo hasta media (1/2) hora luego de haber encendido las velas. Si se acordó después, recita la bendición de "Shehejeianu" en la segunda (2º) noche al encender las velas. Si en la segunda (2º) noche también se olvidó de recitarla, debe hacerlo en la tercera (3º) noche y debe obrar así hasta la octava (8º) noche. Si incluso en la octava (8º) noche se olvidó de bendecir, dentro de la media (1/2) hora posterior al encendido puede hacerlo, pero si pasó este lapso ya no. 11. Si no recita la bendición de "Shehejeianu" dentro de la media (1/2) hora posterior al encendido, no tiene permitido hacerlo luego, por cuanto que esta bendición fue decretada por el encendido de las velas y no por los días de Januca. Lo mismo ocurre con la bendición "Sheasá Nissim", que si no la recitó dentro de la media (1/2) hora posterior al encendido, no puede recitarla luego. Recopilación por Isaac Chocron info@isaacchocron.es Página 27 12. Cuando una mujer encendió en la primera (1º) noche por su familia, el marido al encender en la segunda (2º) noche no recita "Shehejeianu", ya que cumplió con su deber a través de su esposa, incluso que no la haya escuchado recitar las bendiciones. La Mitzvá de Januca es del hogar y al prender uno (1), incluye a todos. 13. El encargado de encender las velas para otra persona ó la esposa que enciende por su marido, recitan la bendición de la misma forma en que lo haría uno mismo. No obstante si bendijeron "Al Adlakat Ner Januca", en lugar de "Leadlik Ner Januca", no necesitan bendecir nuevamente. 14. Aquel que no sabe recitar las bendiciones, puede hacer que otra persona le recite las mismas y él conteste al término de cada una Amen sin decir "Baruj Hu Ubaruj Shemo", y luego enciende las velas por sí mismo. El que ve las velas de Januca 15. Aquella persona que ve las velas de Januca ya encendidas por otra persona, bendice aunque él no las haya encendido, sólo si se cumplen estas tres (3) condiciones: 1. Que no haya encendido ni oído de otra personalas bendiciones del encendido de las velas esa noche. 2. Si sabe que en toda la noche no encenderá las velas. 3. Nadie enciende las velas por él en su casa. Al cumplirse todos estos requisitos, aquella persona que ve las velas encendidas pertenecientes a otro individuo dentro de la media hora en que fueron encendidas, recita la bendición de "Sheasa Nissim" y "Shehejeianu" (esta última únicamente en la primera (1º) noche); pero no recita la bendición de "Leadlik Ner Januca" por cuanto que él no enciende las velas. 16. Aquel que ve las velas encendidas de su compañero, bendice siempre y cuando esté dentro de la media (1/2) hora a partir de su encendido, mas si transcurrió este lapso de tiempo, no bendice sobre ellas por cuanto que finalizó el tiempo del encendido de aquellas velas. Incluso aquel que dude si las velas que observa, fueron encendidas hace más de media (1/2) hora, no puede recitar ninguna bendición, ya que es una regla que siempre que dudamos referente a bendiciones no las recitamos (Safek Berajot Leakel). Así también quien observa las velas encendidas por un menor de trece (13) años no recita ninguna bendición. Recopilación por Isaac Chocron info@isaacchocron.es Página 28 17. Está permitido bendecir cuando uno observa las velas que se encienden en el Templo, siempre y cuando se cumplan los tres (3) puntos anteriormente indicados. 18. Cuando una persona no enciende las velas de Januca, ya sea porque encienden por él en su casa y él se encuentra en otro lugar, hay Poskim (legisladores) que opinan que es necesario que observe las velas encendidas por otra persona (por supuesto sin recitar ninguna bendición, ya que no se cumplen todas las condiciones anteriormente enumeradas). También existe la opinión de otros Poskim que dicen que no es necesario ver las velas de otra persona. No obstante es merecedor de bendición quien es estricto consigo mismo y observa las velas de otra persona. 19. Quien vio las velas de Januca de otra persona y debía bendecir y no lo hizo, puede bendecir mientras no haya pasado media (1/2) hora desde el horario que fueron encendidas. 20. Si las velas que ve están encendidas a gas ó con luz eléctrica no puede bendecir al observarlas. 21. Si en la primera (1º) noche de Januca bendijo "Shehejeianu" al ver las velas de otra persona, la segunda (2º) noche, cuando enciende en su casa, no bendice "Shehejeianu". 22. Aquel que no puede encender ni ver las velas de Januca, por ejemplo si se encuentra en un avión, en un barco ó en el desierto, no puede recitar ninguna de las bendiciones correspondientes al encendido, por cuanto que estas bendiciones fueron decretadas por las velas y no por los días de Januca. Recopilación por Isaac Chocron info@isaacchocron.es Página 29 Leyes relacionadas con el encendido de las velas de Januca Si se apagaron las velas 23. Dijeron nuestros Sabios que al encender las velas de Januca ya uno cumple con el deber de encender, por eso si uno encendió las velas y se apagaron, no debe volver a encenderlas. Sin embargo es aconsejable que prenda nuevamente las velas pero sin pronunciar ninguna bendición, siempre y cuando se encuentre dentro de la media (1/2) hora posterior al encendido. 24. Cuando aún no acabó de encender todas las velas correspondientes, y se apagaron una (1) ó más velas, hay algunos Jajamim (Sabios) que sostienen que debe volver a encenderlas para que de este modo estén todas las velas ardiendo juntamente. 25. Si encendió las velas en la víspera de Shabat antes de la puesta del sol y se apagaron, no es necesario volver a encenderlas, sin embargo si todavía no se puso el sol es mejor que las encienda nuevamente. Sin embargo, si se encuentra muy cerca de la puesta del sol, tiene prohibido volver a encenderlas, por cuanto que podría llegar a profanar el Shabat. 26. Si uno apagó las velas sin intención, no está obligado a encenderlas nuevamente, sin embargo es aconsejable que las encienda nuevamente sin bendecir. Quien las apagó intencionalmente debe encenderlas otra vez sin bendecir. 27. Si las velas se apagaron por consecuencia del viento, como ser que luego de encender las velas se abrió la puerta y el viento las apagó, no es necesario encenderlas de nuevo, sin embargo es bueno encenderlas nuevamente sin recitar la Berajá. Pero si las encendió en un lugar ventoso donde las velas no iban a arder por media (1/2) hora, debe encenderlas nuevamente sin bendecir. Incluso si luego de encenderlas las colocó en un sitio protegido del viento, no cumplió con su deber y debe encenderlas nuevamente, ya que en el momento de encenderlas no lo hizo de la forma apropiada. Recopilación por Isaac Chocron info@isaacchocron.es Página 30 28. Basados en la norma que dice que el precepto se cumple al encender las velas y no al colocarlas surgen las siguientes leyes: * Si encendió las velas un sordomudo, un deficiente mental ó un menor de trece (13) años, pero las había colocado un mayor a quien le recaía la obligación de cumplir con el precepto, no cumplió. Sin embargo, si encendió las velas un mayor, y las había colocado en el lugar indicado un sordomudo, un ciego ó un menor de trece (13) años, la Mitzvá se da por cumplida por cuanto que la acción es el encendido. * Una vela de Januca que estaba encendida desde la noche anterior y quiere cumplir con ella también el precepto de Januca de la noche siguiente, debe apagarla y volver a encenderla y no alcanza con que la ubicó en su lugar para cumplir con la Mitzvá. * Aquel que enciende las velas de Januca dentro de su casa y luego las lleva fuera de ella, la Mitzvá no se da por cumplida porque el que las ve puede pensar que lo hizo para su provecho. * Aquel que enciende las velas de Januca en un candelabro ubicado encima de los veinte (20) Amot (aprox. diez metros (10m.) y luego lo coloca por debajo de los veinte (20) Amot, no cumplió con la Mitzvá. Debe entonces volver a encenderlas ubicándolas bajo los veinte (20) Amot pero sin volver a recitar la bendición. * Si enciende las velas de Januca en un candelabro ubicado por debajo de los veinte (20) Amot y luego lo coloca por encima de los veinte (20) Amot, no debe apagarlas y volver a encenderlas, por cuanto que al prenderla estaba por debajo de los veinte (20) Amot. Lo que sí debe hacer es volver a ubicarlas a esta altura. La cantidad de aceite 29. Es necesario colocar aceite para las mechas ó velas en la Janukiá que duren treinta (30) minutos como mínimo, desde el encendido luego de la salida de las estrellas. Aquel que colocó una cantidad de aceite insuficiente, para media (1/2) hora de duración como mínimo, y encendió las velas, debe apagarlas y encenderlas nuevamente sin pronunciar ninguna bendición. Recopilación por Isaac Chocron info@isaacchocron.es Página 31 30. Quien no posee aceite suficiente para que las velas duren media (1/2) hora, debe encenderlas sin Berajá. Así también quien sabe que saldrá inmediatamente de su hogar luego de encender las velas y teme dejarlas prendidas sin nadie en la casa, y por lo tanto las apagará antes de que pase media (1/2) hora, enciende sin Berajá. De todos modos, a quien no le alcanza el aceite para media (1/2) hora para todas las velas, que encienda una sola vela con el aceite necesario y recite la bendición. 31. Transcurrida media (1/2) hora luego de encender las velas, está permitido apagarlas y tener provecho de su luz y se sobreentiende que si se apagaron luego de esta media (1/2) hora, no debe volver a encenderlas. Orden del encendido de las velas 32. Luego de haber recitado todas las bendiciones correspondientes comienza a encender las velas, y que no aleje su mano del encendido de cada vela hasta que la mayor parte de la mecha esté encendida. Después de haber encendido la primera (1º) vela se empieza a recitar "Anerot Halalu...", y no previo a esto. Es una buena costumbre también decir luego el capítulo de Tehilim (Salmos) "Mizmor Shir Janucat Habait LeDavid". 33. La primera (1º) noche se enciende la vela del extremo derecho del candelabro. La segunda (2º) noche se agrega una vela a la izquierda de la primera (1º) y se enciende primero (1º) la vela que agregó. Y así durante todas noches restantes se agrega del lado izquierdo y se enciende de izquierda a derecha. De todos modos si alteró el orden del encendido, cumplió con su deber. 34. Luego de encender la primera (1º) vela de cada noche, las restantes pueden ser encendidas por los hijos u otros niños menores de trece (13) años, siempre y cuando comprendan lo que están haciendo. 35. Si luego de encender la primera vela escucha "Kadish" puede contestar Amen. Pero entre la bendición y el encendido de la primera (1º) vela no puede contestar "Amen". 36. Es mejor quedarse en la casa durante la primera (1º) media (1/2) hora del encendido de las velas observándolas, por la difusión del milagro de Januca. Recopilación por Isaac Chocron info@isaacchocron.es Página 32 Encender con otra vela del candelabro 37. No se pueden encender las velas de Januca tomando fuego a través de un fósforo, cerillo ó vela, de otra vela de Januca. Pero está permitido inclinar la mecha de la vela de Januca hasta que encienda la otra vela; y los Ashkenazim evitan incluso esto último. 38. Después de la primera (1º) media (1/2) hora de arder las velas, se puede tomar fuego de ellas para encender cualquier tipo de vela (ya sea alguna de las velas de Januca que se apagó ó cualquier otro tipo de uso), pero antes de ello no se puede tener provecho. Por ende si se apagó alguna de las velas de Januca antes de la media (1/2) hora, no le es permitido volver a prenderla con una (1) de las otras velas de Januca. 39. El Shamosh (la vela adicional) no se puede encender a partir de alguna vela de Januca, tampoco inclinando la mecha. 40. Es mejor no encender las velas de Shabat, ni la vela de Havdalá, ni tampoco si necesita una vela para estudiar Torá, extrayendo fuego de las velas de Januca. Utilizar la luz del candelabro 41. Está prohibido tener cualquier clase de provecho de las velas de Januca, incluso pasajero, tanto que sea para realizar una Mitzvá, por ejemplo estudiar Torá u otra actividad común. Esta ley es igual con las velas de Januca que se encienden en la Sinagoga. 42. Transcurrida media (1/2) hora de haber encendido las velas, se puede tener cualquier tipo de provecho de las mismas. Si la única luz de su casa proviene de las velas de Januca, puede caminar y permanecer en su casa a la luz de las mismas (para no caerse), ya que esto no es considerado un provecho. 43. Es mejor no comer a la luz de las velas de Januca, para no tener provecho de ellas. Recopilación por Isaac Chocron info@isaacchocron.es Página 33 El Shamosh 44. Se acostumbra a encender una vela adicional todas las noches, la cual se coloca a un lado de las demás velas. El motivo de la costumbre es que no tenga provecho de las velas de Januca sino de esta vela adicional, denominada "Shamosh". 45. Hay quienes opinan que sólo es necesario encender el Shamosh si enciende las velas de Januca en la mesa de su casa, por si alguien lo ve, que no piense que las enciende para provecho personal, pero si las enciende en la entrada del lado exterior de su casa, no es necesario que lo haga. Otros sostienen que incluso que encienda las velas dentro de su casa no es necesario que encienda el Shamosh bastando con la luz eléctrica de la casa. Y una tercera (3º) opinión dictamina que es imprescindible encender esta vela incluso fuera de la casa, y es correcto obrar como esta última opinión, también en nuestros días que no es habitual tener provecho de las velas, ya que se posee luz eléctrica. 46. Los Ashkenasim, que acostumbran que cada integrante de la familia encienda las velas, acostumbran también a que cada uno encienda su Shamosh. 47. Se debe colocar el shamosh en un lugar separado y distanciado un poco de las demás velas. 48. El Shamosh se enciende después de haber encendido las demás velas, sin embargo si lo encendió primero no es necesario apagarla ni comenzar nuevamente el orden correcto. 49. Luego de haber encendido el Shamosh, puede tener provecho de su luz a pesar de estar encendidas las velas de Januca. Recopilación por Isaac Chocron info@isaacchocron.es Página 34 Encendido de las velas de Januca en la Sinagoga ¿Por qué se prende la Janukiá en el Templo? 1. Existen varios motivos por los cuales se acostumbró a encender las velas de Januca en las Sinagogas: En algunos países donde vivieron nuestros antepasados, les estaba prohibido encender las velas en sus hogares, por eso acostumbraron a prender las velas en la Sinagoga para que de este modo pudieran todos cumplir con este Santo precepto. Otro motivo es que aquellas personas que desconocen este precepto, puedan cumplir con la norma a través del encendido en la Sinagoga, así como los viajantes que se encuentran en otra ciudad y nadie enciende por ellos en sus casas ni tampoco pueden encender en el lugar en donde están. Otro motivo es, en recuerdo del Gran Templo de Ierushalaim, ya que allí fue donde ocurrió el milagro de Januca. Y por último, ya que en las Sinagogas se congrega mucha gente, es más grande la difusión del milagro. ¿Se cumple con la Mitzvá presenciando el encendido de velas en el Templo? 2. Aquel que puede encender en su casa no cumple con su obligación presenciando el encendido en la Sinagoga, por lo tanto debe encender la Janukiá y recitar todas las bendiciones en su casa. 3. Los Poskim determinaron que incluso aquel que haya encendido las velas de Januca por sí mismo en la Sinagoga y bendijo sobre ellas, debe volver a encenderlas en su casa recitando las bendiciones correspondientes y de todos modos si una persona vive sola y encendió las velas en la Sinagoga, cuando enciende nuevamente en su casa, solamente recita la bendición de "Lehadlik Ner Januca" y no recita "Sheasa Nissim...", ni "Shehejeianu" en la primera (1º) noche. Recopilación por Isaac Chocron info@isaacchocron.es Página 35 Momento de encendido de las velas en el Templo 4. En la Sinagoga se encienden las velas entre el rezo de Minjá (de la tarde) y de Arvit (de la noche), incluso si aún no llegó el horario de la salida de las estrellas, ya que en caso contrario, la gente iría a su casa para encender las velas luego de Arvit y no estarían en la Sinagoga (en donde hay mayor difusión del milagro) para el encendido. 5. En la víspera de Shabat se prenden las velas antes de la oración de Minjá. No obstante es bueno rezar Minjá temprano para así encenderlas entre Minjá y Arvit (siempre y cuando se enciendan quince (15) minutos antes de la puesta del sol). 6. Hay Comunidades que acostumbran encender las velas en la Sinagoga incluso durante el rezo de Shjarit (matutino) y en especial cuando comienzan a rezar bien temprano antes del amanecer; pero sobre este encendido que no reciten la bendición, incluso que haya sido previo al amanecer. Encender las velas con Minian 7. En el momento de encender las velas en la Sinagoga deben haber diez (10) personas. En caso de no encontrarse diez (10) personas se encienden las velas sin recitar las bendiciones. Por eso, en vísperas de Shabat (ya que en la mayoría de las Sinagogas se encienden las velas previo al rezo de Minjá) si se aproxima el horario de la puesta del sol y aún no hay diez (10) personas en la Sinagoga, que enciendan las velas sin recitar ninguna bendición. 8. Si en la Sinagoga, contando a las mujeres y menores de trece (13) años hay diez (10) personas, se pueden encender las velas recitando todas las bendiciones; sólo si se sabe que luego habrán diez (10) hombres mayores de trece (13) años, y más aún si es en víspera de Shabat ya que si se espera a que lleguen los diez (10) hombres, tal vez no puedan encender las velas de Januca por el comienzo de Shabat. Sin embargo es mejor que sea un menor el que encienda y bendiga. Recopilación por Isaac Chocron info@isaacchocron.es Página 36 Lugar de ubicación del candelabro en el Templo 9. Se acostumbra colocar las velas a la derecha del Ejal (armario donde se colocan los rollos de la Torá) en la pared ubicada al sur de la Sinagoga, en recuerdo a la Menorá que se encendía en el Gran Templo de Ierushalaim, que estaba situada así. Se colocan en un lugar alto para que sean observadas por todos los concurrentes y sea mayor la difusión del milagro. Hay Comunidades que acostumbran a ordenar las velas de norte a sur y otras de este a oeste, ambas son correctas. 10. Es mejor colocar las velas en el lugar correspondiente y luego encenderlas allí mismo, y no encenderlas en un lugar y luego colocarlas en otro. Cantidad de aceite 11. Es mejor colocar aceite suficiente en la Janukiá de la Sinagoga, para que las velas ardan durante media (1/2) hora como mínimo. Sin embargo existe otra opinión que sólo exige prender las velas con aceite suficiente para que duren hasta que culmine el rezo de Arvit (de la noche) y luego que la gente se haya retirado de la Sinagoga, se pueden apagar las velas, incluso que no haya transcurrido media (1/2) hora. Y es preferible poner aceite suficiente para que las velas ardan también media (1/2) hora en el Bet Hakneset y también es preferible que en caso que se desea apagar las velas, lo hagan únicamente luego que haya pasado media (1/2) ahora de la salida de las estrellas. Las velas del Templo 12. Las velas que se encienden en la Sinagoga deben ser de aceite ó cera, como las velas que se encienden en los hogares, y no sirven las lámparas eléctricas. Si no poseen ninguna vela, sólo lámparas eléctricas, pueden encenderlas pero sin recitar las bendiciones correspondientes. Tener provecho de las velas del Templo 13. Así como se prohibió tener provecho de las velas de Januca del hogar, tampoco se puede tener provecho de las de la Sinagoga hasta que no haya transcurrido media (1/2) hora desde su encendido. Por ende se acostumbra poner un "Shamosh" junto a las velas de Januca también en la Sinagoga. Recopilación por Isaac Chocron info@isaacchocron.es Página 37 La Berajá que recita el que observa las velas 14. Quien no haya encendido las velas de Januca , y no pueda hacerlo esa noche, ni tampoco encenderán por él en su casa, que bendiga "Sheasa Nissim" al ver las velas de la Sinagoga (y en la primera (1º) noche que recite incluso "Shehejeianu"). Lo mencionado en este punto se aplica siempre y cuando esté dentro de la media (1/2) hora desde el encendido. El deudo en el Templo 15. Aquel que está de duelo dentro del año del fallecimiento del padre ó de la madre, ó dentro de los treinta (30) días del fallecimiento de otros parientes cercanos (hijo/a, hermano/a, esposa) no enciende las velas en la Sinagoga la primera (1º) noche, para no recitar la bendición de "Shehejeianu". No obstante en su casa, debe encender las velas, y recitar la bendición de "Shehejeianu", incluso en los primeros (1º) siete (7) días de duelo. Las restantes noches que ya no se recita la bendición de "Shehejeianu", puede encender en la Sinagoga. Encender la Janukia en eventos 16. Hay quienes acostumbran a encender velas de Januca en fiestas (como ser una fiesta de Januca, un casamiento ó un Bar Mitzvá ) a pesar que no se efectúan en la Sinagoga, ya que hay mucho público presente y se difunde el milagro de Januca, así como en la Sinagoga. De todos modos no se recita ninguna bendición, a menos que luego del encendido recen Arvit (rezo de la noche) en ese lugar. ¿Quién enciende las velas en el Templo? 17. Es correcta la costumbre de aquel que luego de haber encendido la primera (1º) vela en la Sinagoga, habiendo recitado las bendiciones correspondientes, honre a otras personas presentes en la Sinagoga al encender las velas restantes. Recopilación por Isaac Chocron info@isaacchocron.es Página 38 Encendido de las velas de Januca en víspera y culminación de Shabat Minjá y el encendido de las velas 1. En el Gran Templo de Ierushalaim, todos los días se ofrendaba un animal a la mañana y otro por la tarde. En lugar de estos sacrificios, en nuestra época se recita un rezo por la mañana conocido como Shjarit y otro por la tarde llamado Minjá. También era habitual encender todos los días las velas del candelabro del Gran Templo conocido como Menorá, y ahora encendemos las velas de Januca, en recuerdo de la misma. El orden era: Primero, el sacrificio vespertino. Y posteriormente el encendido de las velas. Por lo tanto, es bueno rezar Minjá antes de encender las velas de Januca en víspera de Shabat. Pero si le es difícil rezar con un Minian (diez (10) personas mayores de trece (13) años) antes de encender las velas, que encienda primero (1º) las velas y luego recite Minjá con Minian, en lugar de rezar solo, para poder adelantar el encendido de las velas. 2. Así también en la Sinagoga es mejor rezar Minjá y luego encender las velas, pero en caso de no llegar a encender las velas antes de la puesta del sol, es mejor encenderlas y luego rezar Minjá. Víspera de Shabat 3. En la víspera de Shabat se debe adelantar el encendido de las velas, prendiéndolas con el comienzo del Shabat (quince (15) ó veinte (20) minutos antes de la puesta del sol). Si desea, puede encenderlas luego de Plag Haminjá (hora y cuarto antes del horario de la salida de las estrellas), pero si las enciende previo a este horario, no cumple con la Mitzvá ; debe apagarlas, volver a encenderlas y recitar todas las bendiciones. 4. En la víspera de Shabat, primero (1º) se encienden las velas de Januca y luego las velas de Shabat. Si uno se atrasó, el hombre puede encender las velas de Januca y mientras culmina, la mujer enciende las velas de Shabat (luego que él haya encendido la primera (1º) vela). Recopilación por Isaac Chocron info@isaacchocron.es Página 39 5. De acuerdo a la costumbre Sefaradí, si encendió las velas de Shabat primero (1º), puede encender las velas de Januca luego, ya que el comienzo de Shabat no depende del encendido de las velas. Pero si es la mujer misma la que enciende ambas velas, para la costumbre Ashkenazi debe pedirle a otra persona que aún no haya recibido al Shabat que encienda las velas de Januca, ya que las mujeres Ashkenazim reciben al Shabat con el encendido de velas. No obstante según la tradición Sefaradí el comienzo del Shabat no depende del encendido de las velas, incluso para la mujer, por lo tanto según ellos, la mujer tiene permitido encender las velas de Januca si ya encendió las velas de Shabat, siempre y cuando no haya llegado el horario de la puesta del sol. Cantidad de aceite en víspera de Shabat 6. Se debe colocar suficiente aceite para que las velas permanezcan encendidas media (1/2) hora luego del horario de la salida de las estrellas. Si no posee suficiente aceite, por lo menos, que una de ellas dure este tiempo. Y si no tiene suficiente aceite siquiera para que una (1) sola vela arda media (1/2) hora después del horario de la salida de las estrellas, que encienda sin recitar ninguna bendición, (asimismo, cuando uno enciende con velas de cera ó parafina, deben durar media (1/2) hora luego del horario de la salida de las estrellas). Si se apagaron las velas antes de Shabat 7. Si se apagaron las velas de Januca cuando aún no había comenzado Shabat, no es necesario volver a encenderlas, igualmente es mejor hacerlo, sin recitar las bendiciones. Pero si se apagaron muy cercano a la puesta del sol, no hay que encenderlas nuevamente porque se podría llegar a transgredir el Shabat. Tener provecho de las velas antes de Shabat 8. A pesar que las velas de Januca permanezcan encendidas media (1/2) hora después de la salida de las estrellas, luego de haberlas encendido, está prohibido tener beneficio de las mismas, aunque no haya comenzado el Shabat. Recopilación por Isaac Chocron info@isaacchocron.es Página 40 Las velas de Januca y la Havdalá 9. En la Sinagoga, con la culminación de Shabat, se encienden primero (1º) las velas de Januca y luego se recita Havdalá (oración que da por concluído al Shabat). De esta manera, se pretende atrasar lo más posible la terminación del Shabat (a pesar que para la persona que enciende culmina Shabat al encender las velas de Januca, para el resto de los concurrentes no), y también en este orden hay más difusión del milagro, ya que el público aguarda en la Sinagoga para escuchar la Havdalá. En el hogar se recita la Havdalá previo al encendido de las velas de Januca, porque la Havdalá es frecuente y lo más frecuente tiene prioridad. De todos modos al encender, culmina Shabat para él y no hay razón para atrasar la Havdalá como en la Sinagoga. Boré Meore Haesh 10. No se puede recitar la bendición "Bore Meore HaEsh" de la Havdalá con las velas de Januca, ya que se debe tener beneficio de la vela para poder bendecir, y no está permitido tener provecho de las velas de Januca. Sí se puede bendecir sobre el Shamosh ya que no tiene santidad y se enciende justamente para tener provecho de él. Momento del encendido en Motzaé Shabat 11. Es bueno no comenzar a hacer ningún trabajo al término de Shabat, hasta setenta y dos (72) minutos después del horario de la salida de las estrellas, como sostiene Rabenu Tam, y por lo tanto se debe encender las velas de Januca luego de este tiempo. Recopilación por Isaac Chocron info@isaacchocron.es Página 41 Normas generales de los días de Januca Hesped (discurso funebre) y ayuno 1. Ya que los días de Januca son días de júbilo y alegría, está prohibido pronunciar un discurso fúnebre por un muerto. Si se trata de un Jajam (Sabio) está permitido en el momento de la Levaiá (acompañamiento) y del entierro. De todos modos, está permitido hacer un recordatorio en el día en el cual se cumple la semana, los treinta (30) días ó el año de la fecha del fallecimiento. Sin embargo es mejor privarse de hablar del fallecido y en vez de ello, recitar palabras de Torá que lleven al público a la reflexión, en recuerdo y mérito del difunto. 2. Según la costumbre Sefaradí se recita "Tziduk Adin" en Januca, mientras que los Ashkenasim se abstienen de hacerlo. 3. En los días de Januca es mejor no efectuar recordatorios en el cementerio, ya que uno se sensibiliza y esto le provoca tristeza y llanto. Por lo tanto, es conveniente visitar el cementerio antes de Januca. Sin embargo, rezar en las tumbas de Tzadikim (justos) en Januca está permitido. 4. Está prohibido ayunar en los días de Januca, incluso si el aniversario del fallecimiento del padre ó la madre coincide con algún día de la festividad. También los novios que acostumbran a ayunar en el día del casamiento según la costumbre Ashkenazí, no pueden ayunar. (La costumbre Sefaradí es de no ayunar nunca en el día del casamiento). 5. Aquel que tiene un sueño malo en Januca, puede ayunar si así lo desea. Después de Januca debe volver a ayunar, para remediar el haber ayunado durante la festividad. 6. En los días de Januca el Rabinato no puede decretar ayunos colectivos por una desgracia. Si ya se decretó previo a la festividad y comenzaron el ayuno deben culminarlo. 7. En víspera de Januca, como en el día posterior, está permitido ayunar, realizar visitas al cementerio y disertar en el entierro de un fallecido. Recopilación por Isaac Chocron info@isaacchocron.es Página 42 El luto en Januca 8. Aquella persona que pierde un familiar cercano en los días de Januca, (el padre, la madre, hermano/a, hijo/a, la mujer por su esposo, y el hombre por su mujer), debe respetar los siete (7) días rituales de duelo. También se acostumbra a consolar a los enlutados en Januca. A los familiares del fallecido se les sirve la comida de duelo (Seudat Abraha). 9. Hay quienes no acostumbran a recitar Kadish por un fallecido en los días de Januca, siendo una costumbre equivocada, ya que es necesario decir Kadish. Igualmente si hay gente que no lo recita y desean continuar con este hábito, es mejor no objetarles, para no provocar pleitos. Banquetes y alegría 10. Hay algunos Jajamin que opinan que aumentar en comidas en los días de Januca no es Mitzvá, ya que sólo se fijaron estos días para rezos y alabanzas. Sin embargo hay quienes sostienen que sí es Mitzvá, ya que en estos días fue la inauguración del Altar en el Gran Templo de Ierushalaim por medio de los Jashmonaim. Pero recitando alabanzas y cánticos ó disertando sobre temas de Torá, son consideradas para todas las opiniones, comidas de Mitzvá. 11. Existe la costumbre de comer en Januca comidas lácteas, como recordatorio de lo ocurrido con Ieudith, la hija de Iojanán el sumo Sacerdote, que le dio de comer queso a un general griego, y de esta manera se vio obligado a beber vino por la sed que le provocó el queso. Al emborracharse el general, Ieudith lo decapitó y así fue como comenzó la liberación. Veal Hanissim 12. Al recitar Bircat Hamazón, se debe agregar: "Veal Hanissim" antes de decir "Veal Hakol", para recordar así Januca. Si se olvidó de recitarlo y lo recordó antes de decir "Baruj Atá", de la bendición de "Al Haaretz Veal Hamazon", vuelve y recita "Veal Hanissim" en el lugar correcto y continúa con "Veal Hakol". Y aún si dijo "Baruj Atá" sin recordar el nombre de Hashem, vuelve a "Veal Hanissim". Si ya mencionó el nombre continúa normalmente. En este caso es bueno agregar en "Arajaman": "Arajaman Hu Iaase Imanu Nissim Veniflaot Quemosheasa Labotenu Baiamim Aem Bazeman Aze, Bime Matitia Ben Iojanan...". Recopilación por Isaac Chocron info@isaacchocron.es Página 43 13. En la bendición Meein Shalosh (que recitamos al término de beber vino, comer alguna fruta destacada de la tierra de Israel ó algún alimento derivado de los cinco (5) cereales), no se recita nada en relación a Januca, mas si lo hizo, no debe volver a recitar la bendición. Trabajos en Januca 14. Se puede trabajar normalmente en Januca, como en todos los días del año. De todos modos, las mujeres acostumbran a no realizar ningún trabajo durante la primera (1º) media (1/2) hora de haber encendido las velas en sus casas. Y hay mujeres que acostumbran a no trabajar en ningún día de Januca, esta costumbre es incorrecta y se debe anular por cuanto que conduce al aburrimiento. De todos modos hay una opinión que sostiene, que la mujer debe privarse de realizar trabajos que impliquen mucho esfuerzo sólo en el primer (1º) y último día de Januca. 15. Se acostumbra a aumentar en caridad (Tzedaká) en Januca. Plegarias de Januca Veal Hanissim en la Amidá 1. En la Amidá (oración central que se recita de pie) se agrega el texto de "Veal Hanissim", antes de "Veal Kulam", incluso en la primera (1º) noche de Januca en el rezo nocturno, Arvit, antes de encender las velas, y también si reza luego de Plag Haminjá, cuando todavía es de día. 2. En el rezo de Musaf (rezo que se agrega en Shabat, Rosh Jodesh y festividades) del Shabat de Januca y Rosh Jodesh Tevet, se recita "Veal Hanissim". 3. Si uno se olvidó de recitar "Veal Hanissim" y recuerda hacerlo antes de recitar el nombre de Hashem en la bendición de "Hatob Shimja Ulejá Nae Leodot..." retoma al lugar donde debe recitarlo y continúa normalmente. Si ya dijo el nombre de Hashem, culmina diciendo "Hatob Shimja Ulejá Nae Leodot", termina con la Amidá normalmente y no necesita volver a rezar para recitar "Veal Hanissim". Es bueno al término de "Elo-hai Netzor", en este caso que recite "Modim Anajnu Laj Al Hanissim..." hasta "Ve Node Leshimjá Hagadol Sela". Recopilación por Isaac Chocron info@isaacchocron.es Página 44 4. Si una persona se equivocó y dijo "Veal Hanissim" en la Berajá de "Retze", donde se agrega "Iaale Beiavó": si se dio cuenta después de recitar "Modim", vuelve y lo agrega en el lugar que corresponde. Si ya terminó de recitar la Berajá y dijo "Baruj Ata Hashem" no vuelve a repetir. 5. Aquella persona que se encuentra en la mitad de "Modim" y el Jazán empieza a repetir la Amidá (Jazará), incluso que sepa que diciendo "Veal Hanissim" no llegará a decir la "Kedushá", no debe saltearlo, sino que debe decir "Veal Hanissim". Y cuando el Jazán llega a la "Kedusha" y él todavía se encuentra en la Amidá, debe quedarse callado y escucharla de la boca del Jazán. 6. Aquel que se equivocó y pensó que tenía que volver a repetir la Amidá en caso de haberse olvidado de decir "Veal Hanissim" y al repetirla, en la mitad (1/2) se dio cuenta que no tenía que hacerlo, tiene que interrumpir rápidamente aunque se encuentre en el medio de una Berajá. El Halel en Januca 7. En todos los días de Januca en el rezo matutino (Shjarit) se recita el "Halel" completo recitando las bendiciones anteriores y las que se encuentran al término de "Halel". 8. Las mujeres están exentas de recitar el Halel en los días de Januca, ya que es un precepto que depende del tiempo y las mujeres están exentas de cumplir los preceptos dependientes del tiempo. Si una mujer a pesar de esto quiere recitar el Halel completo, puede hacerlo pero sin decir ninguna bendición. También aquellas mujeres Ashkenasim, que acostumbran según su tradición a bendecir sobre preceptos provocados por el tiempo, en este caso es preferible que no reciten la Berajá por él, ya que es un precepto que no conlleva una acción y hay quienes opinan que la mujer no debe bendecir sobre un precepto dependiente del tiempo que carece de acción. De todos modos aquellas mujeres Ashkenasim que bendicen cuando recitan el Halel tienen en que basar su conducta. Recopilación por Isaac Chocron info@isaacchocron.es Página 45 9. Los menores de trece (13) años no están obligados a recitar el Halel, no obstante, a aquellos menores que llegaron a la edad de comprender los preceptos Divinos, es mejor habituarlos a recitarlo, así como se los educa en el cumplimiento del resto de los preceptos. 10. Aquel que está dentro de los siete (7) días de duelo, debe recitar el Halel completo, incluso que se rece en la casa del difunto. De todos modos, que el Jazán (oficiante) no sea el enlutado en los rezos matutinos (Shjarit) durante los días de Januca. Es preferible, que aun no transcurrido el año del fallecimiento del padre ó la madre, ó dentro de los treinta (30) días de algún otro pariente por el que debe guardar el luto ritual, no recite el Halel como Jazán (oficiante). Hay Ashkenasim que no recitan el Halel cuando el rezo se realiza en la casa del fallecido, sino que lo recitan luego, cada uno en su casa. 11. Las mismas reglas para interrumpir cuando uno está recitando el Shemá Israel y sus bendiciones, se aplican cuando uno está recitando el Halel en Januca. No obstante está permitido en la mitad (1/2) del Halel contestar Amen al escuchar una bendición, a pesar que en el caso de encontrarse en la mitad (1/2) de Shemá y sus bendiciones, no. Nefilat Apaim en Januca (Ana) 12. Durante los ocho (8) días de Januca y en Minjá de la víspera de Januca no se recita Vidui ni Nefilat Apaim. Tampoco se dicen los capítulos de Salmos "Yaanja Hashem Beiom Tzara" y "Tefila LeDavid...". En Shabat de Januca en el rezo vespertino (Minjá) no se dice "Tzidkateja". El Salmo del día 13 Durante los ocho (8) días de Januca en el "Shir Shel Iom" (Un capítulo de Salmos que se recita en el rezo matutino por cada día de la semana) no hay que decir "Ashir Sheaiu Aleviim Omrim Al Adujan", sino sólo dice "Haiom Iom... Beshabat" y luego recita el Salmo correspondiente al día. Hay quienes acostumbran a recitar el capítulo "Mizmor Shir Janucat Habait Le David" al término del capítulo diario. Otros acostumbran sólo a decir el Salmo "Mizmor Shir Janucat Habait LeDavid..." y no recitan "Shir Shel Iom". En cada lugar se debe obrar según su costumbre. Recopilación por Isaac Chocron info@isaacchocron.es Página 46 Antes de recitar "Baruj Sheamar" comienza con "Arromimja Hashem Ki Dilitani...", y no diciendo "Mizmor Shir Janucat Habait LeDavid...", como se hace durante el resto del año. Según la tradición Ashkenazí siempre se comienza recitando "Mizmor Shir Janucat Habait LeDavid". Bame Madlikim 14. En la noche de Shabat en Januca, los Sefaradim no recitan el capítulo del Talmud "Bame Madlikin" ya que los aceites y mechas allí mencionados no son aptos para encender las velas de Shabat, pero sí son aptos para encender las velas de Januca. Los Ashkenasim sí recitan este capitulo en la noche de Shabat de Januca. Lectura de la Torá en Januca 1. Durante todos los días de Januca se lee de la Torá acerca de las ofrendas que acercaban los príncipes de las tribus de Israel en la inauguración del Tabernáculo (Mishkán), que figuran en la Perasha Nasó. El motivo de tal lectura es que en Januca se inauguró el Altar del Gran Templo de Ierushalaim a través de los Jashmonaim. Dijo Rabí Janina: "El 25 de Kislev culminó la construcción del Tabernáculo, y quedó guardado hasta el 1º de Nisan (día de la inauguración). Dijo el Todopoderoso debo retribuirle (al mes de Kislev). ¿Con qué le pagó? con la inauguración de los Jashmonaim (en el mes de Kislev)". 2. En el primer (1º) día de Januca se acostumbra a leer en la Torá desde la Perashá de "Bircat Cohanim" (libro de Bamidbar, Capítulo 6, Versículo 25), ya que el milagro de Januca ocurrió a través de Cohanim y así es la costumbre Sefaradí. Otros acostumbran a comenzar la lectura de la Torá en "Vaiei Beiom Kalot Moshe" (Bamidbar, Capítulo 7, Versículo 1). 3. Si se equivocaron y leyeron, por ejemplo, en el segundo (2º) día de Januca la Perashá del tercer (3º) día y ya terminaron con la lectura no deben leer nuevamente y cumplieron con la Mitzvá, y aunque no hayan devuelto el Sefer Torá a su lugar no deberán leerlo. Lo mismo se aplica en el resto de los días de Januca. Recopilación por Isaac Chocron info@isaacchocron.es Página 47 4. Si en el octavo (8º) día se equivocaron y leyeron de la Torá los tres (3) invitados a la Torá, solamente la parte dedicada al sacrificio del octavo (8º) día, como en el resto de los días según corresponda, no es necesario volver a leer la Torá nuevamente. Empero si aún no fue devuelta la Torá al Ejal (arca) es mejor que el tercer (3º) invitado continúe leyendo sin recitar las bendiciones de la Torá, hasta "Ken Asa Etamenorá". 5. En el Shabat que coincide con Januca se sacan dos (2) Sifre Torá y se lee en el primero (1º) la Perashá de la semana. Luego se recita Jatzi Kadish y el Maftir lee en el segundo (2º) Sefer la Perashá concerniente a los sacrificios que hacían los príncipes correspondientes al día de Januca en que se encuentre. Recita Jazti Kadish y lee la Haftará "Roni Vesimji" (Zejariá, cap. 2 versículo 14 hasta el capítulo 4, versículo 7) ya que fue dicho en la misma: "y miré, y he aquí una Menorá de oro". Después de la Haftará recita las bendiciones correspondientes. No menciona a Januca en las bendiciones de la Haftará, dado que la misma se lee por ser Shabat y no por Januca. Traducción libre de Isaac Chocron. La sección de los Halajot es traducida y adaptada del libro “TORAT HAMOADIM”del RAB DAVID IOSEF Shlita (Director de la Academia Rabínica “YEJAVE DAAT”) Basado en las Enseñanzas del Rishon Letzion RABBI OVADIA IOSEF Shlita. Traducción y Editor Responsable Rab. Eliahu Yazdi Este material ha sido recopilado por Isaac Chocron, exclusivamente para las enseñanzas de sus alumnos. Las clases de halaja, se pueden ver en: http://www.isaacchocron.es/halaja.html

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En este material encontraran las leyes de Januca que corresponde al curso de Halaja.

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