Dr Isabel Jimenez Acquarone
Equinologa, Pscicologa Cientifica y Tecnica en Psicometria
Female, 38 Years|
LONDON, United Kingdom
Member since: May 28, 2011
Last active on: Jun 22, 2011 at 02:47 PM (EST)
About
Dr Isabel Jimenez Acquarone
Doctora Jiménez Acquarone es una profesional, consistente y emprendedora que trabaja en diversos campos, entre ellos hay un hilo común que une su interés y experiencia. Ese hilo común se define como su gran pasión a los caballos.
Isabel nació en Londres de padres Argentinos, desde pequeña era claro su gran pasión iba a regir o mejor dicho dirigir el rumbo de su vida. Aunque Isabel aprendió a montar a los dos años, no le dio tanta importancia a esta actividad porque su enfoque era en cómo entender los caballos de forma íntegra. Con pocos años ella sabía cuál era su raza y líneas favoritas, sin embargo reclama que verdaderamente todos los caballos tienen un lugar en su corazón. En su niñez durante su tiempo libre leía y adquiría conocimientos de diversas índoles y perspectivas equinas, además en sus vacaciones y fines de semana lo pasaba cerca de caballos, donde según ella “se hallaba a sí misma”. Uno le puede preguntar a ella: ¿que son los caballos para ti? La respuesta es clara… “son un todo”.
Su interés la llevo durante su adolescencia a pasar horas observando e interactuando con caballos para poder entenderlos plenamente. No le interesaba conquistarlos desde la montura, quería comprender su mundo, sentidos e idioma, para hallar como ayudar que cada uno llegue a su máximo potencial. Isabel siempre aclara que es importante entender el mundo de un equino desde la perspectiva del ellos no desde la nuestra.
Ese deseo la llevo incorporar diversas disciplinas de forma integradora para re-aplicarlas en conjunto así considerando el caballo completo que se encuentra en un medio bajo ciertos requerimientos. Ese conjunto incorpora su experiencia, de los demás, y a su vez campos científicos, psicológicos, fisiológicos, y por ultimo su tesis doctoral. Isabel siempre buscaba que sus investigaciones tengan aplicación en el campo clínico directo donde caballos existen y no encontraba paz en técnicas o teorías creadas dentro de aulas y laboratorios. Sentía que lo más importante seria llevar sus ideas aplicándolas fuera del laboratorio hipotético al mundo que regia condiciones, requerimientos y expectativas reales de los dueños, criadores, entrenadores y jockeys.
Isabel siempre le intereso el “temperamento” o carácter de cada caballo porque veía que basándose en ello cada individuo vivía el mismo ambiente con una experiencia diferente. A través de los años ella veía la importancia de saber sobre el temperamento de cada caballo para saber cómo mejor manejar, entrenar o evitar problemas. Fue su búsqueda de poder asesorar el temperamento de equinos que la llevo al comienzo de su complejo camino profesional.
Su ambición de poder medir el “temperamento” de una forma valida, estandarizado y repetible la hizo entender que no iba a encontrar su respuesta en el campo veterinario y después de varios años de estudio se traslado a la facultad del psicología humanista para entender técnicas psicométricas y como medir personalidad. A través de esos años Isabel nunca estaba lejos de los caballos, como se sentía perdida sin ellos mientras que el estar cerca la centraba y enfocaba. Fue durante ese “pre- estudio” que observo que necesitaba un programa de psicología más científico que incorporaba neurobiología. Ella entendía que el comportamiento tenía bases fisiológicas que sin duda afectaban el comportamiento del individuo, que el lema de mente cuerpo están unidos y no deberían ser divididos para la comprensión completa de un ser. Fue durante esos años que entendió que la exclusividad de un campo u otro veterinaria (lo fisiológico) o psicología humanista (lo psicológico) no proveía las respuestas o método que buscaba… Tenía que disciplinase en un programa que incorporara conocimientos de ambos campos, para poder formarse de manera más eficaz para ayudar a los equinos efectivamente.
Isabel tenía claro que necesitaba un enfoque o especialización más que una simple carrera, a su vez sabía que la formación de la carrera de psicóloga científica seria una base e ímpetus desde donde ella podía desarrollarse y formar teorías más refinadas sin que el mundo equino la ridiculizara. Termino la carrera en tiempo record recibiéndose con honores de primera clase, no fue un reto fácil era una estudiante mayor con una hija pequeña pero reclama que encontró su propia disciplina y determinación interior. En su último año de la carrera, planeaba a que facultades iba inscribirse con su tema de tesis, y inicialmente empezó en una de ellas trabajando con fervor y gran entusiasmo. Lamentablemente tuvo que dejar los estudios llevándose sus investigaciones e ideas pendientes, no había otra alternativa. La realidad era que Isabel padece de un problema cardiaco congénito, y el estrés de haber completado una carrera en poco tiempo le provoco eventos cardiacos. Siempre reclama que su problema es una bendición que le ha dado la capacidad de poder ver el mundo de una forma muy especial, apreciando cada elemento de la ecuación de la vida. Isabel dicta que su “travieso” corazón fue el que la llevo a unir la importancia de (la variabilidad del ritmo cardiaco etc.) con el temperamento, basándose en su propia experiencia, percepción y latidos cardiacos malignos.
Después de un tiempo y tener una segunda hija, volvió con más fuerza y valor para presentarse a una de las facultades más importantes del mundo científico, y la tomaron abordo por sus ideas y perspectivas originales. Durante su impasse había seguido refinando ideas sobre que método podría ser más eficaz para poder asesorar los equinos sin parcialidad. Dado su educación personal con el tema cardiaco y avances tecnológicos, decidió unir su pasión por los caballos, conocimiento de ellos y experiencia para investigar como la variabilidad del ritmo cardiaco iba a ser un método fiel para asesorar el temperamento equino.
Después de terminar su tesis, decidió patentar sus descubrimientos y registrar términos claves, para proteger sus ideas. ¿Por qué patentar? Porque el descubrimiento más importante fue que sus métodos se extendían más allá de los caballos, servían para medir el temperamento de cualquier mamífero y por esa misma razón la posibilidad y aplicabilidad infinita era no solo deseable en numerosos ramos sino comerciable mundialmente.
El camino para llegar a su meta tal vez ha sido largo y duro, pero Isabel se siente satisfecha con sus logros y el tiempo que demoro llegar ahí. Si bien los días de mirar potrillos jugando e hipotecar ideas son lejanos, su energía y espíritu se anima y brilla cuando se trata del tema equino. Es así aunque le piden en diversos ramos que mida el TQ® de individuos nada le hace tan feliz o satisface tanto como cuando es el corazón de un caballo.